Sin nombrarlo, Arlía apuró una definición de Insaurralde

El ministro de Infraestructura de la provincia subrayó que "jugar al misterio, como hacen algunos, no está bueno" ni para el peronismo ni para el país y bregó por la candidatura presidencial de Scioli.

El ministro de Infraestructura de la provincia, Alejandro Arlía, lanzó un mensaje implícito para el diputado nacional del oficialismo, Martín Insaurralde, a raíz de las permanentes coqueteos con el massismo, al afirmar que "tener dudas sobre en qué espacio jugar cuando te han dado todo es un agravio".

"Dudar a esta altura del campeonato, y jugar al misterio, como hacen algunos, no está bueno. Uno puede dudar sobre si quiere o no ser candidato pero dudar en qué espacio jugar cuando te han dado todo, es un agravio. No es bueno para el movimiento y tampoco para el país", afirmó Arlía, poco después de encabezar el acto de inauguración de una nueva sede de Scioli Presidente en San Fernando.

Del acto de la Ola Naranja,  realizado en un local en  Henry Dunant y Avenida Perón participaron unas 800 personas, entre ellas el reconocido conductor de TV, Mariano Iudica. El evento se extendió hasta después de las 22 horas inundados de bombos y banderas.

El ministro estuvo en la oportunidad acompañado por el vicepresidente ejecutivo del Grupo Provincia, Nicolás Scioli; el candidato a intendente de San Miguel, Carlos "Chino" Tapia; el ex futbolista, Mariano el loco Dalla Libera; el subsecretario de Infraestructura Básica y Social, Eduardo Maurizzio, el referente local, Gastón D' Aquino y dirigentes de toda la Provincia y del interior del país.

En la oportunidad, el funcionario criticó a quienes "pretenden que el país se funda, para luego refundarlo", al sostener que pareciera que "cuanto peor nos va a los argentinos, mejor para sus aspiraciones presidenciales".

Por último, Arlía destacó la "capacidad de gestión, la confiabilidad y la previsibilidad de Daniel Scioli como candidato presidencial para las elecciones de 2015" y puntualizó que el futuro de nuestra Nación "debe ir de la mano de un presidente previsible, confiable, no es cuestión de estar todos los días inventando una Argentina".