Scioli desconfía de los intendentes y avanza con armado propio en la Región

El gobernador bonaerense está decidido a no depender absolutamente de la voluntad de los intendentes kirchneristas del sur del Conurbano para impulsar su precandidatura presidencial. No confía en la lealtad de muchos. Por eso, ha empezado a fortalecer a dirigentes de su confianza en cada uno de los distritos. Lee la estrategia de la Ola Naranja esta nota.

Por Alejandro Córdoba

Desconfiado de contar con el apoyo irrestricto para su candidatura presidencial en los distritos del Conurbano Sur, Daniel Scioli ha comenzado, desde hace una semana, un proceso de instalación de candidatos propios. El objetivo del gobernador es no depender directamente del intendente o el hombre fuerte del kirchnerismo en cada municipio. Sabe que esta tarea es tan necesaria como dificultosa.

En Lomas de Zamora, desde el enfriamiento de las relaciones con Martín Insaurralde, Scioli comprendió que necesitaba un armado propio en este distrito clave. “Daniel no puede esperar que Martín se decida. Si quiere ser presidente tiene que marcarle la cancha”, explicó un sciolista al comentar detalles de los dos actos de la Mesa Scioli 2015 en Lomas.

En sus presentaciones en Lomas, el sciolismo sufrió la frialdad de Insaurralde y del intendente Santiago Carasatorre. Ninguno de los dos asistieron a los actos y mandaron funcionarios de segunda línea. “La relación es buena, aunque fundamentalmente institucional”, repiten desde el insaurraldismo para aclarar las razones de no plegarse a la “Ola Naranja”.

Si bien hasta hace poco el hombre fuerte de Scioli en Lomas era Juan María Viñales – ex consejero escolar y concejal justicialista -, el gobernador optó por otro hombre para encabezar su armado en el distrito. En verdad, Viñales es resistido por casi todos los sectores del kirchnerismo.

Emiliano Baloira, subsecretario de Coordinación Gubernamental bonaerense parece ser el elegido. Encabezó los dos encuentros sciolistas en Lomas, ha comenzado a hacer declaraciones sobre la realidad del distrito y tiene previstas una serie de actividades para difundir su imagen. La idea del gobernador es tener un hombre propio que se siente en la mesa de las decisiones políticas a nivel local.

En Lanús, días atrás se presentó la Mesa Scioli 2015. Su principal referente es el concejal Omar López. La jugada del sciolismo en el distrito que conduce Darío Díaz Pérez no es sencilla pero permite entender algunos acuerdos dentro del kirchnerismo.

La jugada del sciolismo con Omar López como figura puede comprenderse a la luz de un pacto de no agresión entre el gobernador y La Cámpora, encabezada en Lanús por el viceministro de Justicia de la Nación, Julián Álvarez, también precandidato del Frente para la Victoria.

Tanto Álvarez como López tienen claro que Díaz Pérez no debe ser el candidato del kirchnerismo, y han decidido poner en marcha sus ambiciones de ser intendentes, sin competir abiertamente hasta ahora. López cuenta con el prematuro respaldo de Scioli pero no es muy querido dentro kirchnerismo puro. Sin embargo, todos los sectores le reconocen un peso territorial que otros dirigentes no pueden mostrar.

Álvarez y López compartieron un acto días atrás en la Universidad Nacional de Lanús. Si bien se trata de un lugar donde el viceministro de Justicia se mueve como pez en el agua, la presencia de Omar López en el estrado empezó a exponer algunos acuerdos del nuevo referente sciolista en Lanús.

El acercamiento es lógico: Tanto  el sciolismo como La Cámpora están distanciados del intendente de Lanús. Díaz Pérez ha mantenido enfrentamientos que lo fueron alejando de Scioli. En tanto, ve a Julián Álvarez como su principal oponente dentro del kirchnerismo.

En Almirante Brown, en tanto, el sciolismo cree tener el problema resulto. El presidente del bloque de concejales del FPV y titular del IPS responde directamente al gobernador y es el dirigente kirchnerista del distrito con mayor nivel de conocimiento en el electorado.

Activo,  Cascallares realiza todas las semanas entre uno y dos actos en su distrito. Además, encabezó denuncias contra Darío Giustozzi que impulsaron al ahora diputado nacional del Frente Renovador a renunciar a su cargo de intendente, en el que tenía licencia.

Scioli está seguro, también, que Mariano Cascallares será el candidato a intendente por el FPV en Brown. “Depende de cómo venga todo a nivel nacional, en Brown podríamos dar una sorpresa”, se esperanzan en el sciolismo.

El reciente alejamiento de un concejal kirchnerista al sector del gobernador cordobés, José Manuel De la Sota, ha generado una grieta en Esteban Echeverría que Daniel Scioli estaría dispuesto a aprovechar. Si bien la relación con el intendente Fernando Gray se volvió a encarrilar, el gobernador no le tiene confianza  al jefe comunal y ex vocero de Hilda Chiche Duhalde.

En el sciolismo están dispuestos a sumar a algún concejal oficialista disconforme con la gestión de Gray. La idea parece ser contar con voz propia en el Concejo Deliberante, armar una estructura para la candidatura presidencial del ex motonauta pero sin romper lanzas con el intendente. Un equilibrio difícil.

El sciolismo está dispuesto a contar con un armado propio cada distrito del sur del Conurbano para fin de este año. Se trata de una empresa ambiciosa pero en su cumplimiento o no podrá verse la capacidad de generar consenso en el kirchnerismo del pre candidato oficialista que mejor mide en las encuestas.