Rivas Miera: La ordenanza de ollas popular en Lanús “es institucionalizar la pobreza”

Tras la aprobación por el voto en mayoría de la oposición, el presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Rivas Miera, afirmó que la “ordenanza de ollas” en Lanús “es institucionalizar la pobreza” y que la misma “es de difícil y dudosa implementación”.

En diálogo con DiarioConurbano.com el presidente del HCD sostuvo que “hay sectores a los que les interesa institucionalizar la pobreza” y que la aparición de ollas populares “no es una exclusiva responsabilidad del Ejecutivo municipal”, pero que si éstas existen “es porque también hay responsabilidad de Nación y provincia”.

“No se cómo va a hacer el Ejecutivo para implementarla porque tiene un vacío bastante importante”, sostuvo Rivas Miera sobre el expediente aprobado en la última sesión que duró 6 horas y advirtió que en el texto “se responsabiliza de todo al Municipio sin tener en cuenta que en la situación también están involucrados los gobiernos nacional y provincial”.

“Establecimos la creación de un registro que no sabemos qué condiciones o requisitos se necesita, cuantas ollas hay, a cuanta gente se le da de comer, estipula que se debe entregar a quienes realizan las ollas elementos de limpieza pero no dice en ningún lado de dónde se saca el dinero”, analizó sobre la ordenanza aprobada.

Por eso, explicó que el voto negativo de Juntos por el Cambio se debió a “cuestiones de forma, no de fondo” y que desde su espacio “se trató todo el tiempo de que salga por unanimidad” incluso después de varias jornadas de labor parlamentaria en las que no lograron acercar posiciones.

“Estábamos de acuerdo en el espíritu de ordenar todo esto un poco y hasta se presentó una propuesta alternativa que iba en ese sentido, establecía por ejemplo que si se instalaba una olla tenía que estar a no menos de 200 metros de un comedor o merendero que esté funcionando, pero no fue contemplada en ningún momento”, contó el presidente del Cuerpo.

Y observó “muy poca voluntad” por parte de los bloques del Frente de Todos para consensuar un acuerdo, aunque destacó que en la presentación de su ordenanza para que el municipio entregue comida elaborada a las familias aisladas “Nazabal (Karina) entendió que era redundante con lo que ya está haciendo el Ejecutivo desde antes que presente su resolución” y por eso viró a la entrega de alimentos secos.

Sin embargo, criticó la propuesta al considerar que “si la situación se desmadra vamos a necesitar contratar a decenas de restaurantes para llevar comida a todos”, algo para lo que aseguró se necesita infraestructura que “no existe” y sería “imposible de realizar”.

“No hay mucha voluntad de favorecer el trabajo del Ejecutivo” lamentó en tanto al tiempo que pidió “tener los pies sobre la tierra” para darse cuenta que “el Ejecutivo municipal también tiene sus límites” y no “pedir por pedir”.

Por último, remarcó que “será muy difícil” que el intendente Grindetti pueda poner en marcha la “ordenanza de ollas” aunque es una posibilidad que “la vete parcialmente” o hasta incluso pueda “reglamentarla en alguna de sus partes”, aunque eso ya dependerá de las decisiones del Ejecutivo.