Reelección indefinida: Quiénes son los intendentes que no pueden renovar su cargo

La Ley que prohíbe las reelecciones indefinidas tiene en vilo a los intendentes que atraviesan en estos cuatro años su último mandato. Faltan tres años, pero dentro del mundo político comienza a debatirse si la Ley puede ser modificada o quién será el sucesor o sucesora de cada intendencia. La preocupación no es solo de los intendentes peronista, cabe aclarar, ya que los intendentes de JxC no ven con malos ojos tener un mandato más.

Según trascendió en varios medios, en la última reunión del presidente Alberto Fernández con intendentes que encabezó el jefe comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y en la anterior que encabezó el jefe comunal de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, el jefe comunal expresó su respaldo a que los intendentes sean reelegidos y tomó distancia de la Ley que limita las reelecciones.

“Si la gente los quiere votar una, dos o tres veces, no tiene por qué haber una limitación”, expresó sin tapujos Fernández en el último encuentro en Avellaneda. No llegó a haber un segundo de silencio. Hubo un aplauso masivo.

En esa reunión había un grupo grande de intendentes del peronismo y estaba también el gobernador bonaerense Axel Kicillof. La frase se filtró y el tema se instaló en la agenda política.

Desde hace varios meses que el tema por las reelecciones indefinidas de los intendentes está en la mesa de discusión. La ley fue aprobada durante el Gobierno de Cambiemos y respaldada por el Frente Renovador en ese momento. Hoy las aguas se dividen y los intendentes ven un costo político en plantear el debate de cara a la sociedad.

Por eso, una vía es la judicial. En una nota de la Política Online, trascendió que La mayoría de los intendentes coincidían en que la mejor opción era “sacrificar” a un referente y que presente un amparo en la Suprema para que luego sean los jueces quienes quienes terminen resolviendo el conflicto. De ese modo la política no pagará el costo. Pero todavía no se decidió quién será quien presente ese amparo.

En la región, excepto Quilmes y San Vicente, cuyos intendentes Mayra Mendoza y Nicolás Mantegazza, respectivamente, que asumieron en el 2019, todos los demás no pueden renovar.

En el caso de Lanús, el intendente Néstor Grindetti, apostó a que se cumpla la Ley. En el 2023 su mandato terminaría y a quien se vislumbra como sucesor es a su jefe de Gabinete, Diego Kravetz, aunque no es el único.

En Avellaneda, Ferraresi no emitió opinión pública al respecto, pero desde su entorno expresaron su desacuerdo a que haya un límite a las reelecciones indefinidas, pero en caso de que la Ley no pueda modificarse, a quien se mira como potencial sucesor es al actual intendente interino, Alejo Chernobroff, pero eso no está cerrado.

En Lomas de Zamora, Insaurralde junto con Ferraresi, son los que han estado debatiendo para dentro del conjunto de los intendentes esta cuestión de la reelección. Es intendente desde el 2009 y este sería su último mandato. ¿Su sucesor? Los nombres que mas resuenan son los del presidente de la Cámara de Diputados provincial, Federico Otermín, y el de la diputada nacional, Daniela Vilar. En tanto, esta semana, tras su alejamiento del Ejecutivo pero no su ruptura con Insaurralde, algunos no descartan que Guillermo Viñuales vaya por la Intendencia.

En Almirante Brown, Mariano Cascallares, asumió la intendencia en 2015 y en 2019 fue reelegido con un importante respaldo de votos. Ahora, de cara a su último mandato, es una incógnita quién podría sucederlo, pero sí se ve una interna a punto de materializarse entre otros sectores dentro del Frente de Todos.

En Esteban Echeverría, Fernando Gray es intendente desde el 2007. A punto de culminar su gestión, es de los que se anota para renovar si la Ley lo permite. Desde su entorno político, también así lo piden. En tanto, quien se apunta para sucederlo en el cargo es la ex concejala y esposa, Magdalena Gorís de Gray.

La discusión que se viene es cómo lograr modificar una Ley sin que nadie pague un costo político tan alto y sin generar un nuevo debate en la sociedad. Además, si la ley se modifica, las líneas internas en cada partido que buscan ocupar el sillón municipal verían aún más difícil pelear por la intendencia.