Presentaron en Avellaneda el proyecto de ley Johanna, para el abordaje de casos de muerte perinatal

La diputada nacional Magdalena Sierra presentó en el Centro Municipal de Arte de Avellaneda el proyecto de Ley Johanna, que propone una nueva normativa sobre los procedimientos de atención en la salud frente a la muerte perinatal. Estuvo acompañada por su impulsora, Johanna Piferrer y un panel de profesionales de las áreas de medicina, psicología perinatal y asistencia social que colaboraron con su elaboración.

La muerte perinatal se considera como tal cuando se da dentro del vientre entre la semana 22 de gestación y hasta una semana después del nacimiento. En este sentido, Sierra sostuvo que se trata de “un duelo silencioso, solitario” y agregó que “la muerte perinatal tiene que interpelar a todo el sistema de salud”.

El proyecto de ley 1420-D/19, que cuenta con 12 artículos, propone como objetivos principales que ante la muerte perinatal la persona gestante tenga el derecho a elegir la manera de parir, a ser internada o no en el área de maternidad, a recibir contención por parte de profesionales de la salud formados, a poder registrar con nombre al hijo o hija deseado y a estar acompañada por la persona elegida durante el proceso, o poder hacerlo en soledad. Esta ley vendría a completar la “ley de parto respetado”, promulgada en 2004.

La doctora Patricia Rosemberg, Directora de Maternidad e Infancia de la Municipalidad de San Antonio de Areco y miembro del panel, sostuvo que esta es una ley “sin contradicciones” porque le da la “posibilidad” a los médicos de prepararse ante una situación de muerte perinatal. “No existe, en nuestro país, un protocolo de actuación ante la situación tan dolorosa de la muerte perinatal”, añadió Sierra.

Por su parte, la Licenciada Natalia Arlandi compartió datos cuantitativos basados en encuestas realizadas en el marco del proyecto “De Avellaneda desde la panza”, donde se trabaja con personas gestantes para su orientación y acompañamiento. Además, les brindan un set de elementos para el recién nacido, como continuación del plan “Qunita”, eliminado por el gobierno de Mauricio Macri.

Entre los resultados más destacados, se pudo saber que 7 de cada 10 mujeres han recibido trato deshumanizado, es decir violencia obstétrica. Muchas de ellas lograron identificar que fueron violentadas gracias a las charlas que se brindan en el taller, esto se debe, según Arlandi, a que hay una “naturalización” del trato en el parto. Además, agregó que “aún hay mucha desinformación” a pesar de que la “Ley de parto respetado” tenga 15 años de vigencia y eso no permite que la mujer pueda decidir.

El cierre estuvo a cargo de Johanna Piferrer, quien impulsó este proyecto en 2017 junto a la diputada Sierra. A cargo de la palabra, agradeció a todos los que la acompañan desde la primera denuncia y agregó que quienes pasen por una situación similar “no están solas”. “Nosotras estamos juntas”, enfatizó Johanna, que insistió en que la aprobación del proyecto de ley va a “permitir tejer una red de contención e información.

Por otro lado, agradeció especialmente a su psicóloga, a quien “encontró” luego de dos años de la muerte de Ciro. “Hasta ese momento todos me habían dicho ´bueno perdiste un embarazo´, ella fue la primera en decirme vos perdiste a tu hijo”.

En octubre de 2004, Johanna atravesaba por la semana 33 de embarazo cuando fue a realizarse un estudio de rutina. Allí los médicos le informaron que su hijo Ciro había fallecido en el útero. Luego de eso quisieron forzarla a parir por vía baja, pero gracias a la intervención de una abogada lograron que le realicen una cesárea.

Luego de esto, Johanna fue trasladada a sala maternal, junto a madres con sus recién nacidos. Le entregaron el cuerpo de su bebé en una caja de cartón y el certificado de defunción está a nombre de ella.

Ante la violencia ejercida, se convirtió en la primera mujer en el país en realizar una denuncia por violencia obstétrica y comenzó una agrupación para asistir a mujeres y familias en las mismas condiciones.

Romina González