Piden que se atienda de forma integral los barrios populares del Conurbano por el coronavirus

La cuarentena obligatoria ha paralizado la economía, el mercado interno y la vida cotidiana de los ciudadanos. Para los trabajadores de la economía popular la situación se agrava ya que, en la mayoría de los casos, el sustento económico es la changa diaria, además, de que no cuentan con las condiciones edilicias para poder llevar adelante el asilamiento preventivo y obligatorio. En este marco y ante la posibilidad de que extiendan la cuarentena, resurgen los planteos de las organizaciones sociales para que se atienda de forma integral a los barrios más vulnerables del Conurbano bonaerense.

En las últimas horas, el Gobierno nacional comenzó a evaluar la posibilidad de que el aislamiento en los barrios postergados no se realice en cada casa, sino que se tome todo el barrio, ya que, existen situaciones complejas como es la falta de agua potables, de cloacas y de condiciones edilicias. En tanto, fuentes municipales indicaron a DiarioConurbano.com que por el momento no se tiene pensado tomar esa decisión, aunque aseguraron que se asiste a los barrios de forma permanente.

No obstante, la visión de las organizaciones sociales es otra. Desde la UTEP se encuentran en articulación con el Gobierno nacional para que se desarrollen pequeñas obras de infraestructura local para mejorar los comedores y los centros comunitarios, como así también, plantean que se lleve adelante un esquemas de promotores comunitarios de prevención de la salud, que puedan relevar las necesidades de los barrios, acercarles la comida a los grupos de riesgo. Estos promotores tienen como tarea llevar adelante el relevamiento barrio por barrio para ver las necesidades de los vecinos, difundir las medidas de higiene, entre otras tareas.

El dirigente nacional de la UTEP, GIldo Onorato, advirtió a este medio que “en los barrios populares donde hay mucha densidad demográfica, es prácticamente imposible que se queden en sus casas, más teniendo en cuenta que son familias que tienen que vivir el día a día de la changa y para eso necesitan salir, entonces se empieza a ver el desabastecimiento”.

“Nosotros estamos trabajando con el Gobierno nacional, pero nos preocupa la poca articulación entre el Municipio y los movimientos populares que son la red social más grande de Argentina”, subrayó el dirigente social. Desde el Gobierno nacional se ordenó una batería de medidas para asistir a los barrios más postergados, pero en un contexto de crisis económica y emergencia sanitaria, nada alcanza.

Asimismo, subrayó que “en un país donde hay un 40% de pobreza, la economía de muchos compañeros es informal, la institucionalidad no llega a esos lugares”. Ante ese panorama, desde las organizaciones sociales surge la propuesta de que “haya un aislamiento de unidad barrial que garantice las medidas preventivas, generando un circulo de dinero porque si no el hambre es muy grande”.

“La pobreza es la pandemia que peleamos en Argentina desde hace muchos años y hay que tener en cuenta que después de que termine esta crisis vamos a subir varios escalones en los niveles de pobreza”, arremetió.

Aún la decisión no está tomada pero se está evaluando y dialogando con el Ejecutivo local, con intendentes y gobernadores. “Nosotros tenemos una responsabilidad que excede lo institucional y que es estar más cerca de los que más sufren y necesitan”, subrayó.

En ese sentido, planteó que “no se puede aislar a los que no se pueden aislar es imposible tener a una familia en un rancho con sus tres hijos, por eso, es necesario pensar otro tipo de dispositivo” y disparó: “Nuestra posición no se basa en una planilla de Excel, sino que lo vemos a diario en nuestras familias”.

“No es momento de sacar ventaja política ni de especulaciones, es momento de la unidad nacional”, concluyó.