Paro de trabajadores del Centro de Menores de Lomas, por mejores condiciones salariales y sanitarias

Trabajadores del Centro de Recepción, Evaluación y Ubicación (CREU) de Menores de Lomas de Zamora realizaron una jornada de paro y movilización al Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia en La Plata en reclamo de mejoras salariales y de condiciones laborales en el contexto de pandemia ante la falta de un protocolo específico. A principios de agosto se detectaron contagios masivos en la población del lugar.

Con el objetivo de ser recibidos por María Eva Asprella, la directora Ejecutiva del Organismo Provincial Niñez y Adolescencia ubicado en la calle 116 entre 71 y 70 de la ciudad de La Plata, también exigieron el pago de un bono por su trabajo, al que consideran esencial, y de un aumento por la realización de tareas especiales, además de nombramiento de más personal.

Alejandro Fernández, trabajador del CREU y docente, aseguró en diálogo con DiarioConurbano.com que el objetivo de la medida es “obtener respuestas de la directora Asprella porque los directores provinciales no dieron ninguna respuesta a los pedidos que se realizaron”, los cuales motivaron un paro hace un mes.

En cuanto al reclamo paritario de larga data, éste antecede a la pandemia porque “el sueldo quedó muy atrás en los cuatro años del gobierno de Cambiemos”, consignó Fernández y aseguró que al menos necesitarían “un aumento del 40 por ciento” para paliar el efecto de la inflación, recuperar poder adquisitivo y llegar a la Canasta Básica, cercana a los 45 mil pesos.

En tanto que “le están dando un bono a los trabajadores esenciales como los de la Salud y nosotros también somos esenciales” graficó por otra parte el también docente, así como también ponderó la necesidad de un cobro del 120 por ciento por tarea especial, la cual está en línea con la exigencia de ATE bonaerense.

Asimismo, Fernández también indicó que fuera de lo salarial otro de los reclamos es el cumplimiento de una medida cautelar el por la cual se estableció la necesidad de un protocolo sanitario específico para el centro donde se alojan menores con conflictos con la ley penal en lugar de uno estándar como el que les llegó para su aplicación que, según apreció, “no se adecúa a las características de la institución”.

“Tenemos turnos de 24 horas, más de 50 jóvenes alojados y el protocolo que llegó desde la provincia es uno que se hizo para que cada institución lo adecúe, pero nosotros no tenemos uno y el Organismo de Niñez y la provincia hacen caso omiso a la decisión de la jueza de proveernos esto junto con elementos de protección personal y de limpieza”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que otro de los conflictos es la “falta de personal profesional de limpieza”, frente a una situación delicada de pandemia a la que dentro del CREU de Lomas le hacen frente entre el mismo personal y los propios jóvenes del lugar, quienes “están limpiando la institución como premio para que salgan un poco de las piezas por orden de la coordinación y la dirección”.

“Los jóvenes no pueden ser utilizados para una tarea que demanda mucha seriedad como la limpieza”, aseguró Fernández.

A esto se le suma que, con guardias de 24 horas, “dan un barbijo por día para cada uno pero se debería cambiar cada 4 horas” y que “los elementos de protección son insuficientes”, denunció.

Sin embargo, Fernández también explicó que “faltan trabajadores en los módulos, casi la mitad, porque el personal se fue diezmando después del contagio masivo de principios de agosto y la planta se quedó con la mitad de la gente” e incluso “a algunos todavía la ART no les dio el alta”.

Y reveló que en ese momento, cuando aparecieron los primeros casos “se hicieron 26 testeos compulsivos, 15 compañeros y 11 jóvenes, y todos dieron positivos”, por lo que el panorama es poco alentador.

“Creemos que el total de los chicos están infectados porque al ser contacto estrecho el virus recorrió todo el organismo, incluso creemos que sigue presente porque hay varios de ellos que continúan con síntomas”, confesó el trabajador del CREU de Lomas.

“Sostenemos desde hace tiempo en la teoría y en la práctica el nuevo paradigma del joven como sujeto de derecho. Consideramos que no solo es cuestión de entregarles una comida, decirles buen día y buenas noches, sino que también es necesario lo que realizamos con trabajos de contención, talleres y todo aquello en pos de su desarrollo integral para que no sea ‘estar en cana’ como dicen ellos sino que puedan formarse en oficios o vayan a la escuela”, valoró.