Se multiplican las candidaturas y rumores antes del regreso de Insaurralde

Las fichas en el tablero del Frente para la Victoria de Lomas de Zamora se mueven semana a semana, como si las elecciones estuvieran a la vuelta de la esquina. En los últimos días hicieron pública su candidatura a intendente dos dirigentes – uno del Movimiento Evita y otro del sciolismo -, otro sugirió que estará en esa lucha, y el rumor del retorno, el mes próximo, de Martín Insaurralde al Palacio Municipal parece una realidad que se estaría anunciando en 15 días.

Por Alejandro Córdoba

 

 

Como consecuencia de estos movimientos surgen preguntas incómodas para muchos: ¿habrá un acuerdo entre los distintos sectores del kirchnerismo y el diputado nacional para no embarrarle la cancha en su retorno?, ¿sumará concejales propios el insaurraldismo mediante el levantamiento de licencias de ediles electos?, ¿generará cambios en el gabinete para evitar fisuras en la gestión?, ¿cómo será la relación de Insaurralde con el Gobierno nacional y el provincial, teniendo en cuenta la necesidad de nuevas obras por parte del municipio?.

 

 

La semana arrancó con el anuncio del concejal Juan Francisco Navarro de su pre candidatura a intendente de Lomas. El joven dirigente del Movimiento Evita eligió el Día de la Lealtad para expresar lo que era un secreto a voces. Quizás por eso no hubo muchos sorprendidos.

El hijo del “Chino” Fernando Navarro – jefe del bloque de diputados provinciales del FPV – parece proponerse ir por los temas pendientes que le quedan a la gestión de Insaurralde. Si bien sabe que cuenta con el apoyo de una las agrupaciones kirchneristas con mayor presencia territorial – el Movimiento Evita – en su entorno están convencidos de que “eso no alcanza”.

Por eso, la idea del concejal parece ser buscar acuerdos con sectores políticos y sociales desplazados, dejados de lado o que no se sienten representados por el insaurraldismo. Navarro sabe que – a diferencia de los potenciales candidatos de Insaurralde – no puede mostrar gestión o inaugurar obras. Por eso, según adelantó, apuntará a una campaña del tipo “puerta a puerta” y a que los problemas pendientes pasen por el Concejo Deliberante.

Aquí se presenta uno de los escenarios posibles: un mayor debate dentro del bloque de concejales del FPV, que podría derivar en posturas enfrentadas en algunos temas. Si bien, esto ocurre habitualmente en tiempos electorales, el año próximo en Lomas tendrá una singularidad: el intendente muy probablemente sea candidato a gobernador provincial.

“Martín va a intentar acordar reglas mínimas de convivencia dentro del kirchnerismo, sin evitar las PASO, para que nada afecte su candidatura. Y menos en Lomas”, confió un dirigente allegado al diputado nacional.

El as de espadas con el que cuenta el diputado nacional es la posibilidad de que concejales electos de su espacio levanten la licencia y dejen reducido al grupo de concejales kirchneristas “rebeldes” reducidos a su mínima expresión. Si bien es una alternativa de máxima, desde todos los sectores confían en que la situación no llegará a tanta tensión.

Mientras la versión del retorno de Insaurralde se acrecentaba, el gobernador Daniel Scioli habilitó al titular del SPAR y ex concejal, Juan María Viñales, a competir por la intendencia lomense. En realidad, el primer mandatario provincial necesita un hombre de confianza y de peso para sentarse en la mesa chica de local, donde se cerrarán las candidaturas.

“Viñales siempre jugó en interna del PJ de Lomas. Cuando no negoció, perdió con otro. Nunca llegó a un cargo ejecutivo por elección”, le disparan desde el kirchnerismo puro. En realidad, la aparición del veterano dirigente de Ingeniero Budge se debe a la poca actividad de Emiliano Baloira, el lomense y  funcionario de la jefatura de Gabinete provincial, en quien Scioli había apostado para ir por la intendencia en el distrito.

Otra de las movidas de la semana fue el rumor creciente de una nueva precandidatura en el sector de Insaurralde. Se trata de Federico Otermín, secretario de Cultura, Comunicación y Relaciones Institucionales del municipio. El joven dirigente, cuidadoso en sus declaraciones pero contundente en los gestos, apuesta a que sea el propio diputado nacional quien lo nombre como su sucesor. Hasta ahora, en ese sector, el único que blanqueó sus intenciones fue el hiperactivo jefe de Gabinete, Guillermo Viñuales.

“Guillermo tiene un nivel más alto de conocimiento en la población por sus recorridas y por la campaña del año pasado pero, fuera del círculo de Martín, no lo van a apoyar. Si gana las PASO, alguno le va a jugar para atrás”, dijo otro dirigente kirchnerista, en alusión a una teoría conspirativa.

Mientras Viñuales apuesta a la relación con instituciones, Otermín pone sus fichas en algunas recorridas y en actos del kirchnerismo donde se siente más cómodo que el jefe de Gabinete. La última jugada del joven dirigente fue acompañar a Jésica Cirio a una ONG de Lomas a entregar una donación. “Federico entendió que en el peronismo valen más los gestos que las palabras”, afirmó un dirigente que ya apostó a la candidatura del ex periodista de Clarín.

Esta situación se dirimirá seguramente cuando Insaurralde regrese a la Intendencia. La tarea del diputado nacional incluirá también cambios en el gabinete para asegurar cerrar las filas ante cualquier rebeldía o pase de último momento que afecte su gestión.

Por el lado de Proyecto Nacional, Gabriel Mariotto deshoja la margarita entre la ex diputada provincial Laura Berardo, el todoterreno administrador de Fútbol para Todos, Pablo Paladino, y Ricardo “Gallego” Álvarez, hombre de suma confianza del vicegobernado y que supo ser parte del primer gabinete de Insaurralde en el área de Desarrollo Social.

El objetivo de Mariotto es apuntalar a los tres candidatos, dejarlos jugar, para finalmente elegir entre Paladino o Álvarez. En esa línea, la estrategia es que los otros dos dirigentes acompañen la candidatura del escogido por el sector mariottista. La apuesta parece no tener fisuras aunque el decano de Sociales de Lomas sabe mejor que nadie que en estas elecciones personales quedan heridos que después se van o se quedan con pocas ganas.

Hay dos sectores del kirchnerismo puro que hasta ahora no han dado señales claras ni parece que vayan a presentar candidatos: Kolina y La Cámpora. En la agrupación que conduce Alicia Kirchner, analizan la posibilidad de un acercamiento con el Movimiento Evita lo que derivaría, a nivel local, en un apoyo a la candidatura de Juan Francisco Navarro. En tanto, La Cámpora hasta ahora se mueve sigilosamente a nivel nacional, con gestos hacia Scioli, Randazzo y Rossi, casi en simultáneo. Hasta que eso no se defina, difícilmente, a nivel local expongan el apoya a algún precandidato.

Si bien algunos creen que el año político está terminado y que no habrá ninguna sorpresa importante, otros señalan los rápidos movimientos de las últimas semanas y aseguran que en los días que quedan hasta las Fiestas, en Lomas la actividad política tendrá novedades. La principal: el retorno de Insaurralde a la Intendencia.