Los trabajadores municipales de Lomas, Lanús y Echeverría se posicionan con la vista puesta en 2015

Luego de la reforma que les permitió tener paritarias, los sindicatos de trabajadores municipales bonaerenses sienten que han redoblado su potencial de negociación. Esto no es un dato menor en función del año electoral que se avecina, donde habrá renovación o reelección de intendentes. ¿Qué papel jugarán este gremio estatal en cada distrito del sur del Conurbano?. ¿Apoyarán abiertamente a algún candidato o lo harán, como es habitual, sigilosamente, casi en las sombras?.

Lomas de Zamora cuenta con cerca de 8 mil empleados, entre la planta permanente y los contratados. En realidad, es una base muy fuerte que le otorga un importante poder al sindicato conducido por Aldo Castro. Este dirigente ha tenido encontronazos y gestos de acercamientos constantes cuando el sillón de Manuel Castro lo ocupaba Martín Insaurralde.

“Martín mejoró mucho las condiciones laborales de los compañeros pero multiplicó los contratos y retrasó muchos pases a planta permanente”, analizan desde el Sindicato de Trabajadores Municipales de Lomas de Zamora (STMLZ), haciendo un balance de la gestión del por ahora diputado nacional.

La llegada de Santiago Carasatorre hizo que se aplacara cualquier conflicto. Beto ha sido empleado municipal y fue siempre la línea directa de Aldo Castro con el Ejecutivo. El actual intendente, con el visto bueno de Insaurralde, avanzó en una reciente mejora salarial, incorporó personal a planta permanente y continuó con la mejora de las condiciones laborales.

Desde la intendencia de Jorge Rossi, el STMLZ ha tenido una buena relación con los intendentes, a quienes ha apoyado o al menos ha evitado generar conflictos de proporciones. En el insaurraldismo descuentan que el sindicato apoyará a quien el esposo de Jésica Cirio designe como sucesor.

“Aldo Castro siempre tuvo el apoyo del Ejecutivo en los últimos años. Va a charlar con todos los precandidatos del FPV pero va a terminar apoyando al que impulse Martín”, analizan desde distintos sectores del kircherismo local.

En realidad, la única vez que el STMLZ mostró todos sus dientes fue en la caótica gestión del intendente Edgardo Di Dío durante la Alianza. Los trabajadores municipales fueron, en ese contexto, la punta de lanza de la movida que terminó con la destitución de ese jefe comunal.

Este antecedente hace que, especialmente desde la oposición, no desdeñen la capacidad de movilización de los trabajadores alineados con Aldo Castro.

En Lanús, la representación de los municipales continúa encabezada por Miguel Pedelhez, un dirigente que ha tenía varios cruces públicos con el intendente Darío Díaz Pérez. La negociaciones salarias en el distrito suelen ser una de las más duras del sur del Conurbano.

"Hay compañeros en Lanús que venimos militando la candidatura presidencial de Daniel Scioli desde hace casi tres años, y que además lanzamos una mesa sindical hace tres meses. Ahora que otros dirigentes de peso en el distrito también se han expresado a favor del gobernador bonaerense sería una gran pena que (el intendente) Darío Díaz Pérez no se exprese en el mismo sentido o demore demasiado su decisión", apuró días atrás el dirigente sindical al jefe comunal.

En el entorno del intendente descuentan que Pedelhez trabajará junto al concejal Omar López, histórico dirigente del peronismo que irá a las PASO en el Frente para la Victoria por el sciolismo.  Díaz Pérez viene manejándose muy cautelosamente con respecto a su candidatura, entre otras razones porque está midiendo el apoyo de dirigentes de organizaciones sociales y sindicales.

El intendente de Lanús tiene un año de gestión por delante. Más allá de sus intenciones electorales sabe que debe transitar este tiempo de la manera menos conflictiva posible y para eso necesita un pacto de no agresión con los municipales. La clave para conocer el futuro de esta relación serán las paritarias de marzo próximo.

La situación en Esteban Echeverría es bastante complicada. El Sindicato de Trabajadores Municipales encabezado por Adrián Gouin viene manteniendo en los últimos dos años constantes conflictos con el intendente Fernando Gray. Descuentos salariales en materia de horas extras, cierta intransigencia del jefe comunal en las negociaciones y la situación del Hospital Santamarina han erosionado un vínculo que había tenido un buen comienzo.

“Gouin sabe que la imagen de Gray está desgastada por la lógica de cualquier y por eso aumenta el nivel de cada conflicto”, se quejan en sectores kirchneristas aliados al jefe comunal. En verdad, el titular del sindicato de trabajadores municipales ha dado una señal en los últimos días, que parece dejar ver lo que se viene.

El concejal del Frente Renovador Pablo Losada hizo un acto junto al intendente de San Isidro Gustavo Posse nada menos que en el salón del Sindicato de Trabajadores Municipales de Esteban Echeverría. “A Pablo (Losada) lo conocemos de cuando fue secretario de Gobierno. Fue una cuestión personal, no política”, se apuraron a aclarar desde el gremio de estatales.

No obstante, la jugada no pasó desapercibida en el Frente para la Victoria de Echeverría, en donde temen que estos acercamientos del sindicato de municipales con el massismo deriven en conflictos que compliquen la gestión de Fernando Gray en 2015. Más allá de esto, la situación tiene su lógica: si se mantienen los números de las elecciones de 2013, el jefe comunal corre serio riesgo de sufrir otra derrota a manos del Frente Renovador. Y Gouin no quiere estar ajeno a esa situación.

Así, los sindicatos de trabajadores municipales comienzan a buscar alineamientos políticos en función de 2015. Sus conductores – dirigentes con varios años en sus puestos – son conocedores de que buena parte de la gestión municipal depende de sus posicionamientos. Ante la proximidad de una elección de cargos ejecutivos, descuentan que todos los intendentes los deberán llamar y sentarse a negociar. Una situación de poder que no desaprovecharán.