Con el retorno de Insaurralde, el FPV se dirime entre halcones y palomas

El anunciado retorno de Martín Insaurralde ya generó los primeros reacomodamientos políticos. Es que no se trata – todos lo reconocen – de una cuestión de reacomodamiento de la gestión. El regreso tiene una finalidad electoral clara – la búsqueda del dirigente de llegar a la gobernación – aunque pocos se atreven a pronosticar las consecuencias tanto para el Frente para la Victoria como para la oposición.

En principio, Insaurralde recibió el apoyo cerrado de su gabinete y de un sector del bloque. Sin bien era algo previsible, algunas internas dentro del sector hacían temer alguna grieta. Sin embargo, la sorpresa estuvo en la dureza con que el esposo de Jésica Cirio fue recibido por el ala dura del kirchnerismo local: el Movimiento Evita, Proyecto Nacional, La Cámpora y Kolina, entre otras agrupaciones.

No solamente el sector del Frente para la Victoria que le pide definiciones políticas a Insaurralde copó la sede del PJ lomense para una conferencia de prensa en la que cuestionaron los “intentos personalistas”, sino que algunos se atrevieron a más. Los tres concejales del Movimiento Evita de Lomas – Juan Francisco Navarro, Héctor Fuente Buena y Luis Gómez – no estuvieron presentes en reasunción en la conducción del Concejo Deliberante de Santiago Carasatorre.

Con mayor margen de juego que los otros sectores, el Evita manifestó su enojo porque perdió toda representación en la conducción del HCD. Por ejemplo, la vicepresidencia primera, que buscaba renovar Juan Francisco Navarro. “Tenemos una conducción del Concejo que responde a Insaurralde, un jefe de bloque aliado al diputado massista Héctor Daer, y un Frente Renovador que festeja el retorno del intendente. Martín está blindando el HCD para pasarse al massismo”, analizan desde el kirchnerismo duro.

Para el sector de Insaurralde, los cuestionamientos del Evita tienen otra razón: el posicionamiento del hijo del diputado provincial Fernando “Chino” Navarro como aspirante a la intendencia de Lomas.

Mientras fortalece su partido MI en distintos puntos de la Provincial y establece puentes con intendentes kirchneristas molestos con el gobernador Daniel Scioli, Insaurralde parece dispuesto a  resistir algunos embates importantes. Desde el sciolismo pronostican que la relación con el intendente de Lomas se enfriará aún más, mientras se espera que en los primeros tres meses del año próximo la Rosada habilite a no más que dos precandidatos a gobernador por el FPV.

La conclusión parece clara: todos dar por hecho que Insaurralde se pasará al Frente Renovador. Pero, como un arquero y un delantero que se enfrentan ante un penal, el intendente y el kirchnerismo más duro desconfían de los amagues pero están atentos a los gestos. En esta línea, todos tomaron nota del buen recibimiento de algunos dirigentes provinciales y locales del massismo a Insaurralde. En realidad, aquí el mensaje no va sólo dirigido al FPV sino también al interior del FR, donde el lomense se deberá enfrentar a un núcleo de resistencia encabezado por el diputado Darío Giustozzi, con abiertas intenciones de llegar a la Gobernación, como así también del siempre presente Felipe Solá.

“Martín no va a acelerar los tiempos. El no está nervioso porque tiene el Municipio ordenado y sigue cosechando el apoyo de la gente en toda la provincia. Los nervios y el apuro están del otro lado porque no tienen alternativas, sólo critican”, sostienen desde el insaurraldismo. Y suben la apuesta: “Martín les marca el ritmo y la agenda. Y eso los enloquece”.

En los próximos meses – con la tregua de fin de año mediante – lo más probables es que la situación de tensión entre el kirchnerismo duro, Insaurralde y el Frente Renovador se tense. Mientras que al primer grupo le preocupa el alto nivel de conocimiento de MI, el intendente de Lomas no descarta que estas peleas terminen generando conflictos en su gestión, justamente en un año que necesita mostrarla abiertamente.

Por ahora, los tiempos previstos se van cumpliendo. El próximo paso, indican las mismas previsiones que anticiparon su retorno a la intendencia, sería el salto de Insaurralde al Frente Renovador. Quizás sea en marzo o abril del año próximo. Lo cierto es que nada será igual en Lomas después de semejante movida.