Opinión: Aborto Legal es justicia social

Hoy nos despertamos en un país un poco más justo. La Interrupción Voluntaria del Embarazo ES LEY. Podemos decir que tenemos políticas públicas para garantizarles el derecho a una vida plena, libre y con acceso a la salud a las mujeres y personas con capacidad de gestar. Esta Marea Verde, que llegó para quedarse, mediante un grito colectivo: A LA CLANDESTINIDAD NO VOLVEMOS NUNCA MÁS, inundó de felicidad las calles del Congreso en un contexto donde abundaban los protocolos de cuidado.

En el año 2018 nos quedó el sabor amargo porque los votos no alcanzaron, pero dimos un paso inmenso en la despenalización social del aborto. Millones de personas en las calles nos unimos en un abrazo que movilizó la historia de nuestro país. Por primera vez en tantos años, estábamos un paso más cerca.

Con una amplia diferencia de votos, con discursos emocionantes y con la calle repleta de pañuelos verdes, ese sueño que nos mantuvo unidas desde hace años, por fin se hizo realidad. Conseguimos que el aborto sea legal, seguro y gratuito. Hoy ganamos nosotras, las que históricamente hemos sido empujadas a la clandestinidad y al punitivismo que persigue nuestros deseos y libertades.

Ganamos las compañeras de los barrios populares, que además de sostener la olla todo el año para garantizarle un plato de comida a las y los vecinos, también nos siguimos capacitando para acompañar a nuestras vecinas, poniéndose al hombro los debates en distintos espacios, porque entendieron que el aborto es un acto de Justicia Social.

Mientras en nuestro distrito algunas concejalas de la oposición mencionan que las mujeres pobres no abortan.

¿Pueden ellas hablar de una realidad que negaron tantos años?

Fueron cómplices del deterioro social que dejó el gobierno de Cambiemos y de la gestión municipal que sigue sin generar políticas públicas para atender las problemáticas que viven las mujeres de los barrios populares.

Ganamos nosotras, que sabemos de resistencia. Que sabemos del dolor que implica perder compañeras en la clandestinidad. Ganamos las que militamos en los barrios, y confiamos en la política como herramienta de trasformación. Pero también sabemos que el amor y el apoyo feminista nos mantuvieron firmes y juntas.

Se lo debíamos a todas las que iniciaron esta lucha y a las que quedaron en el camino a causa de quienes pretender imponer sus convicciones individuales y seguir decidiendo sobre nuestros cuerpos, frente a un tema de salud pública. Por ellas, por todas, vamos a seguir: levantando banderas, bancando en las calles, llevando el debate por la educación sexual Integral a todos los espacios. Porque no hay vidas libres sin maternidades deseadas.

Vamos a seguir construyendo Feminismo Nacional y Popular.

Lorena Dacosta, referente de marea Feminismo Popular Lanús