Nuevo espacio sindical Vamos Lanús: unidad y defensa de los trabajadores

En el marco por la convocatoria a un paro general que se realizará durante la semana, se presentó el nuevo espacio sindical “Vamos Lanús” para enfrentar las medidas tomadas por el Gobierno nacional y para ofrecerle al distrito una nueva alternativa para condensar problemáticas y soluciones.

Participaron Víctor De Gennaro, fundador de Central de Trabajadores de Argentina (CTA), Nicolás Caropresi, representante del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), Sol de La Torre, integrante de Patria Grande y delegada de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Santiago Etchemendi, referente de la Comisión Gremial Interna del Banco Provincia y Emmanuel Alvarez, de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud (CICOP).

En la sede de ATE ubicada en Yrigoyen al 4300, cerca de las 19 hs dieron comienzo a la mesa de debate que aspiran sostener con vecinos y afiliados. Con la presencia de la multisectorial de Lanús y algunos espacios territoriales del distrito, se abrieron las propuestas hacia el público para que haya un intercambio con los dirigentes.

De Gennaro recordó su juventud como militante, la crisis de 2001 y apuntó contra Hugo Moyano: “Los sindicatos debemos defender los derechos de los trabajadores. “Hoy los grandes sindicalistas son empresarios. En vez de estar velando por los trabajadores, están en la empresa”.

También afirmó que hay una “crisis de representación” y que la única solución es la construcción de “poder popular”. “Hay que animarse a creer que el pueblo es protagonista”, manifestó el dirigente.

Desde el espacio de DeGennaro propusieron que se elabore un nueva ley sindical porque consideran que la actual obstaculiza la organización libre de los trabajadores. Es por eso que la ley pensada pretende que ningún dirigente sindical tenga trabajadores dependientes económicamente ni que sean titulares de una empresar privada.

Entre otros puntos, impulsa que cualquier trabajador pueda ser elegido como dirigente sindical mientras sus compañeros lo voten y se eliminen los requisitos para el cargo de secretario general.

De la Torre, única mujer en la mesa, fue quien además de criticar las políticas de recorte fiscal implementadas por el Gobierno nacional, se detuvo en resaltar las desigualdades que atraviesan las mujeres de bajos recursos. “A la inflación, los sueldos a la baja, la incapacidad de llegar a fin de mes y los aumentos de tarifas, a las mujeres se nos suman las problemáticas de género”, aseveró la dirigente de Patria Grande.

Reclamó que el sindicalismo es el primer espacio en donde deberían participar las mujeres. “El 76% de los varones mayores de 18 años acceden a un trabajo, mientras que sólo un 46% de las mujeres logran obtener un trabajo”, evidenció De la Torre.

Por otro lado, Caropresi, defendió las banderas de los excluídos del mercado laboral debido a que hay generaciones que no vieron ni a sus progenitores ni a sus abuelos trabajar porque no pueden incorporarse en un puesto de trabajo. Caropresi aseguró que hay un cuarto de la población mundial que no está integrado al sistema y hay personas que tienen nulas posibilidades de reintegrarse”. “Tenemos que garantizarles derechos básicos al 35% de la población que quedan afuera del sistema”, agregó el dirigente.

A su vez, Alvarez recordó el jueves 14 de diciembre, cuando se suspendió la sesión en el Congreso Nacional de la reforma previsional tras la represión que sufrieron los manifestantes. “Un día antes se habían reunido 250 mil personas para confrontar las medidas del Gobierno. Necesitamos que en los sectores populares se accione y se aceleren las discusiones”, argumentó el integrante de CICOP.

En la misma línea, Etchemendi pidió que se defienda la “soberanía nacional y a los trabajadores”. “Están haciendo los deberes para ingresar al FMI y hace dos años están atacandonos. Necesitamos el conjunto de los trabajadores, manifestó. El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional se cerró esta semana y se estima que el acuerdo “Stand by” le otorgue al Estado argentino 50 mil millones de dólares en distintos períodos con una serie de condiciones impuestas por los prestamistas.