Lanús: Pidieron justicia por Úrsula y reclamaron una reforma judicial

Bajo la consigna “Paren de matarnos”, militantes de distintas organizaciones sociales, políticas, y sindicales de Lanús realizaron este viernes una marcha en pedido de justicia por Úrsula Bahillo, asesinada de 15 puñaladas por su ex novio en Rojas, provincia de Buenos Aires. Exigieron una reforma judicial y policial.

La movilización comenzó a las 17 en Plaza Belgrano de Lanús, donde los manifestantes se reunieron en reclamo de justicia por la joven asesinada por Matías Ezequiel Martínez, un oficial de la policía bonaerense que este viernes se negó a declarar.

“Ley de emergencia nacional en violencia contra la mujer ya”, “Basta de femicidios”, “Basta de violencias” y “Reforma judicial y policial” fueron algunos de los pedidos que rezaban en los carteles portados en su mayoría por mujeres.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Adriana Marchione, referente del departamento de género de ATE y CTA Autónoma de Lanús, contó que después de lo que pasó con Úrsula se decidió decir “basta”.

“La convocatoria fue por ella pero estamos pidiendo por todas. La indignación es porque fue asesinada por una persona que la tenía que cuidar, y si el juez habría obrado como tenía que hacerlo, Úrsula estaba viva. No tenemos protección, no nos toman las denuncias, es una locura”, dijo Marchione.

Además, adelantó que la idea es manifestarse por lo menos cada 15 días, hasta que “nos escuchen”. “Acá nos congregamos de distintos sectores porque queremos que cambien las leyes. Estamos cansadas de que las chicas nos llamen y nos cuenten que no le tomaron la denuncia”, expresó.

Al respecto, manifestó que se pretende la concientización por parte del gobierno sobre esta problemática. “Desde el primer Ni Una Menos logramos que las mujeres se animen a hablar pero tenemos que lograr que cambien las leyes, que haya un castigo, que las denuncias se tomen más rápido. Por ahora nos hacemos notar y esperemos que se manifiesten en todos los distritos”, indicó.

Úrsula Bahillo tenía 18 años y había denunciado a Martínez en reiteradas oportunidades por violencia de género, había denuncias en su contra realizadas por otras mujeres y estaba en vigencia la restricción perimetral. Días antes de su muerte, la joven había solicitado a la justicia el botón antipático.