Insaurralde reasumió en Lomas con gestos hacia el massismo

En una sesión extraordinaria, Santiago Carasatorre levantó su licencia y volvió a ser elegido como presidente del Concejo Deliberante. De esta manera, se concretó, en forma paralela, el retorno de Martín Insaurralde a la Intendencia de Lomas de Zamora. Los tres concejales del Movimiento Evita no participaron de la sesión y cuestionaron que no se les dio espacios de representación al sector que “reconoce a Cristina Kirchner como la conducción”.(Foto: Juan Sayas)

Tal cual se había previsto, tras un año de gestión como intendente, Carasatorre levantó su licencia en el Concejo Deliberante que este viernes lo volvió a elegir como presidente. Esto le permite, a través de un acto administrativo, a Martín Insaurralde retornar a la conducción del Municipio de Lomas luego de renunciar a su banca de diputado nacional.

Hasta allí lo previsible. Lo que disgustó a los concejales del Movimiento Evita – quienes encabezaron los primeros cuestionamientos a Insaurralde por su “falta de definición” – fue la distribución de las vice presidencias del HCD.

Ya en la conferencia de prensa de ayer realizada por el kirchnerismo duro de Lomas, la concejal Ana Tranfo – aliada al insaurraldismo – les había hecho saber a los ediles del FPV que Carasatorre la pedido para la vicepresidencia primera del Concejo. En tanto, el massista Ramiro Trezza pasaría a ser el vice segundo.

Esta distribución de cargos derivó en un enojo de los concejales Juan Francisco Navarro, Héctor Fuente Buena y Luis Gómez (FPV-Movimiento Evita) quienes decidieron no concurrir a la sesión extraordinaria de este viernes. (Ver nota aparte).

El conflicto se presenta porque  la distribución de los cargos dentro del Concejo Deliberante favorece claramente al insaurraldismo y al Frente Renovador, pero, además, deja con las manos vacías a los 7 concejales del Frente para la Victoria no alineados con el intendente: Juan Francisco Navarro, Héctor Fuente Buena y Luis Gómez; Julio Rivero y Emilio Sola, del mariottismo; Vanesa López, de la Cámpora, y Gabriel Giuliddo, de Kolina.

“De esta manera, la gestión de Insaurralde tiene el Concejo Deliberante blindado: sus concejales ocupan cargos claves y parece haber un pacto de no agresión con el Frente Renovador”, analizaron fuentes legislativas.

En la sesión extraordinaria estuvo presente todo el gabinete municipal, en un claro gesto de respaldo a la movida que dejó a un sector kirchnerismo lomense con poco margen de juego dentro del HCD.

Si bien no hay datos lo aseguren, tampoco se descartan cambios en la presidencias de la comisiones del HCD. Aunque, una jugada de ese tipo podría tensar aún más la cuerda entre Insaurralde y un sector del FPV local.

 Desde el Frente UNEN, el concejal Marcelo Pellegrini sostuvo que la ausencia en la sesión de los concejales del Movimiento Evita “marca que en el kirchnerismo existe una grieta; habrá que ver cuáles son las consecuencias”.

En la misma línea, en diálogo con DiarioConurbano.com,  consideró que en marzo “se va a clarificar el mapa político” y adelantó que “seguramente en el bloque del Frente para la Victoria habrá varios cambios porque va a sufrir divisiones”.

Finalmente, Pellegrini reiteró que el retorno de Insaurralde a Lomas “no cambiará muchos las cosas ya que cuando (Santiago) Carasatorre era intendente reconocía que las decisiones importantes las tomaba Insaurralde”.