En Lomas recordaron a Rucci con una semana de actividades y homenajes

Con motivo del 41º aniversario del asesinato de José Ignacio Rucci, Lomas de Zamora se convirtió en escenario de privilegio para los homenajes al ex secretario General de la CGT. Sus hijos Claudia y  Aníbal, y su esposa, Nélida, a quien todos conocen como Coca, participaron de la “Semana de Rucci”, que incluyó conferencias, muestras fotográficas, un misa y hasta una peña folclórica.

 Las actividades, organizadas por la Agrupación Felipe Vallese, se iniciaron el lunes en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, donde la dirigente Claudia Rucci brindó una charla acompañada por el rector de la casa de estudios, Diego Molea, el concejal lomense Ramiro Trezza y el secretario General de los docentes de la UNLZ, Miguel Briscas.

 "A mi padre lo asesinaron porque era la única manera de quebrar a Perón. Quienes lo mataron no entendieron nunca nada y siguen sin entender nada. Quisieron enseñarle al General lo que era el Peronismo. No entendieron que cuando asesinaron a Rucci asesinaron el voto de millones de argentinos que creían en una patria grande y un pueblo feliz. No entendieron que cuando asesinaron a Rucci también asesinaron a Perón", sostuvo Claudia quien atravesó momentos de mucha emoción, sobre todo cuando en medio del recuerdo de su padre no pudo evitar que alguna lágrima se le escapara.

 Previamente, Claudia recorrió junto a Molea y Trezza una muestra fotográfica que retrata momentos de la vida política y familiar de el ex líder sindical. En uno de ellos se lo observa sonriente junto a Perón, a quien cubre con un paraguas el día de su regreso a la Argentina.

"En esa foto del paraguas yo siempre digo que se lo ve muy feliz a mi padre. Con la felicidad de la misión cumplida. Creo que es la foto más bella que tengo de mi padre. Ese paraguas no estaba allí sólo por la lluvia. Uno cuando camina bajo la lluvia y le pone el paraguas al otro lo está protegiendo. Ese fue el trabajo de mi padre hasta que lo asesinaron: proteger a Perón", expresó la hija del dirigente.

Por su parte, Molea sostuvo que “José Ignacio Rucci es un símbolo de la lealtad. Nosotros valoramos su ejemplo y lo homenajeamos, no sólo a través de las actividades que se realizarán esta semana, sino también a partir de acciones concretas que impulsamos diariamente en la Universidad y los barrios", y aseguró: "No tengan dudas que detrás de cada una de las acciones que desarrollamos está el legado y la enseñanza de este dirigente sindical que nos sigue marcando el camino".

 A su turno, Briscas sostuvo que “el apellido Rucci está por encima de todo. Los trabajadores sabemos que cuando estamos bajo el paraguas de Rucci hay unión, hay lealtad, hay militancia y hay amor por la clase obrera y por el peronismo", en una asociación directa con la histórica foto, mientras que Trezza, aseguró que en "gran parte" de su trabajo como edil busca "la reivindicación de los trabajadores".

 "A través de Rucci aprendí que la lucha se vuelve un deber. Es fundamental pelear y nunca claudicar en defensa de los derechos de los trabajadores", subrayó.

 Las actividades continuaron el martes en Colombres 763, donde funciona una sede del Frente Renovador, cuyo salón principal desde ese día lleva el nombre de José Ignacio Rucci. Aníbal, el hijo del homenajeado, Diego Molea, Ramiro Trezza, Juan Manuel Trezza, secretario General de La Vallese, y Andrés Lagalaye, subsecretario de Cultura del Municipio de San Miguel, descubrieron una placa y luego participaron de una conferencia.

 Ante un auditorio que colmó las instalaciones, Aníbal Rucci, que tenía 14 años cuando asesinaron a su padre, contó: “Él sabía que lo iban a matar, pero su lucha y su ideal valían más que su propia vida”, y expresó su deseo de que “estos homenajes sirvan para reflexionar y tomar las luchas de mi padre como guía en la militancia”.

La jornada siguiente tuvo como protagonistas al jefe de prensa del ex titular de la central obrera, Osvaldo Agosto y al periodista Ceferino Reato, autor del libro de investigación “Operación Traviata”, que motivó la reapertura de la causa judicial del crimen a raíz de los nuevos datos aportados en sus páginas.

“No era un secretario de prensa clásico, yo convivía con él. Tenía que ir a la mañana, almorzar, comer, hasta a dormir me he quedado. Lo mío era una actitud militante, más que profesional. El día que lo asesinaron, Rucci estaba yendo a Canal 13 para una entrevista en la que iba a dar un mensaje de paz y convivencia para acompañar el proceso que iba a iniciar Perón en el país”, recordó Agosto, y sostuvo que el atentado fue “un crimen de lesa humanidad”.

A su turno, Reato definió a Rucci “como un símbolo de la lealtad sin verso”, y añadió: “Representó lo que un dirigente debe ser: consecuente con sus ideas, el pueblo y su líder”.

Todo continuó el jueves con una misa en la Catedral de Lomas de Zamora y una ceremonia frente al busto de Rucci, ubicado en la Plaza Grigera, que contó con la participación de los dos hijos del ex sindicalista y de su esposa Coca. Más de 300 personas asistieron a la ceremonia.

Por último, este viernes tuvo lugar el cierre con una peña folklórica, que reunió a más de 200 personas en la sede del Frente Renovador de Lomas de Zamora de Colombres y Piaggio.