Interna peronista: el espacio de Díaz Pérez cada vez más dinamitado

Ante la atomización en el Concejo Deliberante, críticas cruzadas y la salida de más referentes que estaban alineados con el ex intendente y presidente local del partido, Darío Díaz Pérez, el peronismo de Lanús atraviesa momentos de introspección donde la refundación se perfila como la única alternativa.

En el amplio repertorio de las frases peronistas “el que gana conduce y el que pierde acompaña” suele utilizarse para normar el comportamiento del espacio tras un proceso eleccionario, pero ¿Qué pasa cuando el que gana no es un peronista como en Lanús? La respuesta es clara: Ruptura, atomización y dispersión.

Podría tomarse la ruptura y conformación de un monobloque del concejal Héctor Montero como ejemplo, pero la salida de quien fuera durante varios períodos jefe de bloque cuando el peronismo fue gobierno entre 2007 y 2015 luego de airadas y prolongadas críticas es apenas un episodio más del momento de inflexión y diáspora por el que atraviesa en el distrito el Partido Justicialista, aún presidido por Darío Díaz Pérez.

Si bien también ejerce como titular del IOSFA (Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas), el poder e influencia en el territorio del otrora jefe comunal se encuentran diezmados por la constante salida de históricos acompañantes y por eso todo apunta a una renovación del PJ partidario en el futuro inmediato en un constante escenario de sangría donde, además de Montero, el concejal MC Jorge García se unió a las filas del oficialismo para ser parte de la jefatura de gabinete que comanda Diego Krávetz.

A ellos hay que sumarle las salidas del “dariismo” por parte de Mariano Amore ex concejal, ex secretario de Seguridad y actual apoderado del PJ Lanús; Mariano Maggio, secretario de juventud local del partido; José Luis Corrochano, ex secretario de Medio Ambiente municipal y asesor en el Senado, y hasta de Daniel Lancellotti, su histórico jefe de prensa en las campañas que lo tuvo como candidato y fue director general de Prensa durante sus dos períodos.

Lejos del conflicto y recluído en su cargo nacional, Díaz Pérez solo apareció en los últimos meses para exhibir una charla que mantuvo por Zoom con el ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi, dirigida a referentes barriales alineados con el exintendente y sin nombres de peso para una interacción con el “Chivo”.

Antes de eso, emitió un comunicado con su firma pero ajeno al luego emitido por el partido y desde los perfiles en Redes Sociales del PJ de Lanús en el que repudia la ausencia de Montero en la sesión donde se aprobó por escaso margen la Rendición de Cuentas 2019 del Ejecutivo local y lo tilda de “individualista”.

El terremoto que generó la falta de representación interna tuvo sus réplicas en el Deliberativo, ya que además del monobloque de Montero (“Concertación Peronista”), el peronismo se atomizó en cinco espacios más: FdT-UC, FdT- FR, De Lanús para Lanús, Concertación Peronista y FdT –PJ, que conforman Karina Nazabal (esposa de Díaz Pérez) y Jésica Flores, quien días atrás fue confirmada como uno de los casos positivos de Covid en el ámbito municipal.

A raíz de esto, Maggio, Corrochano y Amore estamparon su nombre junto a Matías Dimicroff y Hugo “Pino” Leiva (que también emigraron del ala “dariista” del PJ) en un comunicado del espacio “Encuentro Peronista” donde lamentan la “falta de unidad de acción dentro del Frente de Todos que repercute hacia adentro de toda la militancia” y se abogan “el compromiso de cuidar nuestra casa común de oportunistas circunstanciales que quieran usar nuestro partido sobre el trabajo de la militancia”.

Tampoco es casual que tras un encuentro virtual del PJ donde se debatió la actitud de Montero ante la Rendición de Cuentas sin la presencia de Díaz Pérez pero si con la del vicepresidente, Ismael Alé; el secretario General y concejal, Gabriel Sandoval (hombre cercano al Agustín Balladares, director nacional de Asuntos Políticos en la Jefatura de Gabinete de Ministros), el edil de Juntos por el Cambio Omar López y hasta del excandidato a intendente por Consenso Federal Hernán Lakota, se haya pedido un “debate interno en forma horizontal” para “desarrollar estrategias para sostener un peronismo Unido y competitivo”.

El peronismo lanusense comenzó un período de implosión que incluso algunos consideran “tardío”. Solo es cuestión de tiempo para que comience un rearmado que varios desean encabezar pero pocos tienen la capacidad de sostener.