El Movimiento Octubres inauguró el bote sanitario “Padre Bachi” en La Matanza

La intensa lluvia del sábado pasado no pudo aguar la alegría de los/as vecinos/as del barrio “El progreso” quienes a pesar de la tormenta celebraron la llegada a territorio matancero de lo que en esta zona rivereña del Rio Matanza es un recurso esencial, un bote, que ante la inundación permita poder auxiliar y rescatar a aquellos/as vecinos/as que por diferentes motivos se encuentran más vulnerables y con serias dificultades para salir por sus propios medios cuando la crecida del rio avanza sobre calles y viviendas.

 

Rosa Melasquez vecina de la zona sostiene desde hace algunos años un comedor para las familias más necesitadas del barrio, con la llegada de la pandemia el hambre en el barrio se agudizo y esta mujer solidaria sintió que no podía más sola, fue allí cuando se contactó con Diego Molinas, responsable del Movimiento Octubres en La Matanza. Ninguno de los dos recuerda bien como se dio ese contacto sin embargo desde hace un año que esta organización político social viene trabajando en el barrio asistiendo a los vecinos y construyendo respuestas colectivas al dolor cotidiano de un barrio postergado lleno de carencias.

 

El movimiento Octubres no dudó en echar manos a la obra en la tarea de comenzar a organizar el barrio y luchar por mejorarlo, tal es así que Gastón Harispe secretario general de dicha organización y presidente de la comisión de DDHH del Parlasur, se acercó en reiteradas oportunidades al lugar para charlar con los vecinos, conocer sus demandas y aportar a la búsqueda de soluciones, en palabras del dirigente “la construcción de ciudadanía se gesta en la participación social que permite transformar la realidad con las manos y con la propia cabeza”

 

En una de estas asambleas cuando el dirigente le pregunto a los vecinos cual creían que era la necesidad más urgente, la respuesta unánime fue un bote, aun cuando esta realidad sea difícil de entender para aquellos que vivimos por fuera de la urgencia de la inundación, para estos trabajadores del conurbano profundo, el pequeño barquito se convirtió en un motivo para seguir luchando y creyendo que la salida siempre es con otros, este sueño fue convocando a otros, es así como Horacio Tettamantti ingeniero naval y ex subsecretario de puertos y vías navegables se sumó a la empresa, y gracias a sus gestiones el pasado 28 de Noviembre la pequeña embarcación amarro en tierras del oeste bonaerense.

 

El padre Alberto cura gaucho que en medio de la lluvia se arrimó a bendecir la alegría colectiva, refugiado de la tormenta en una capillita improvisada con lonas que los vecinos y militantes sostenían con palos, expreso “no nos conformemos por un bote, vayamos por más”, en la sencillez de sus palabras se sintetizo la raíz fundamental de lo que convocaba a todos los que estaban allí, algunos con sus banderas, otros con sus santos, algunos con sopa paraguaya, otros con un mate en la mano, pero todos unidos por una misma profunda razón, cambiar la realidad, construir desde abajo una patria más justa, con todos adentro.

 

El padre Basilico Britez, conocido popularmente como “Bachi” fue un milagro para los barrios matanceros, su humanidad fue abrigo para muchos y muchas que cuando se sintieron solos pudieron recurrir a él, paraguayo igual que la mayoría de los vecinos del barrio “El progreso”, su ejemplo solidario sigue marcado a fuego en los humildes de La Matanza, es por eso que el pequeño barquito que se volvió un emblema de la comunidad organizada, lleva el nombre “Padre Bachi”. En este sábado lluvioso en uno de los más barrios pobres de Argentina, la solidaridad, la organización social y el esfuerzo colectivo construyeron una buena noticia, que genera una felicidad muy parecida a la esperanza y que nos devuelve la certeza de que lo colectivo tiene la