El HCD Lomas cierra un año marcado por la recesión económica y la polémica por tasas

El período 2018 del HCD de Lomas de Zamora transitó por diversas aguas y algunas temáticas fueron recurrentes dentro del distrito, aunque desde mitad de año hubo una tendencia hacia las problemáticas generadas en torno a la recesión, la cual provocó el incumplimiento de varias obras en tiempo y forma prometidas por el intendente Martín Insaurralde en el inicio de sesiones y obligó al Ejecutivo municipal a proponer gravámenes poco felices para los lomenses y aumentos de tasas en el orden del 35%.

Es por eso que el oficialismo, que sufrió retoques de la nómina de concejales original tras las elecciones y contó con las asunciones de Laura Berardo y Miguel Font ante las licencias de Adrián Santarelli y Guillermo Viñuales, criticó hasta el cansancio la presunta tardanza en la llegada de partidas presupuestarias y la merma de su rendimiento tras la feroz escalada del dólar que en poco menos de un mes se encareció casi un 50% en referencia a diciembre de 2017.

Los anuncios de obras de asfalto e hidráulicas, así como también de seguridad; debieron verse supeditadas ante las necesidades más acuciantes y por eso en el presupuesto de 2019 están contempladas la finalización de obras en Llavallol previstas para este año y que generaron severas inundaciones durante los temporales, por ejemplo.

Frente a este panorama recesivo en la segunda mitad del año, sobre el final del período llegaron las nuevas ordenanzas Fiscal e Impositiva, las cuales propusieron un aumento del 35 por ciento en el Servicio de Tasas Generales (con las valuaciones fiscales de 2017) y la Tasa por Seguridad y Señalética, que consistirá en gravar por un valor del 0,5 por ciento del total de los vehículos que se registren o transfieran en el municipio.

En el camino quedaron la “Tasa por Servicios Asistenciales”, un bono de 100 pesos que debían abonar todos aquellos pacientes sin cobertura que no sean residentes del distrito y que se atiendan en el sistema de salud municipal. El gravamen, fue criticado con dureza y debió ser eliminado de la segunda Ordenanza Fiscal.

Agonizante, la “Tasa Vial Municipal”, que consistía en el pago de $0,40 por cada litro de combustible y de $0,15 por cada m3 de GNC que se carguen en las estaciones de servicio ubicadas dentro de Lomas de Zamora, pasó el primer filtro pero no el segundo, previo al tratamiento del presupuesto 2019.

La desprolijidad obligó a reformular sobre la marcha el cálculo de gastos, ya golpeado por la baja del Fondo Federal Solidario o “Fondo Sojero”,  luego del anuncio por Redes Sociales del intendente Insaurralde, quien retiró la propuesta aludiendo al deseo popular y la difícil situación económica del país.

Igual de denostada por la platea virtual desde las RRSS fue la aprobación de la implementación del sistema de estacionamiento tarifado en algunos centros comerciales del distrito. La medida, que regirá desde febrero y que aún no tiene anunciado el valor para el usuario, se aprobó en el recinto y se justificó desde el municipio y la Cámara de Comercio como una herramienta ordenadora del tránsito.

Otra de las iniciativas que recibió fuertes críticas fue el aumento de los topes que EDESUR cobrará en el alumbrado público. Si bien el proyecto apunta a subir el nivel de cobrabilidad en ese ítem y según el secretario de Hacienda Claudio Raggio no se traduce en un aumento en los costos del vecino, el oficialismo debió forzar la asunción de Lucas Modarelli por una sesión ante la ausencia de dos concejales para que la propuesta fuera aprobada.

Pese a los pasos en falso, el Ejecutivo mantiene la potestad de hacer manejos discrecionales de partidas con las Facultades Delegadas que el HCD aprobó con el Presupuesto, a lo que se le suma las Emergencias dictadas a lo largo del año que refuerzan esa potestad.

Las aprobadas fueron en las áreas de Educación –con la propia del sector y en las Instituciones Educativas–, en Adicciones y Tarifaria. No así la referente a lo laboral, la cual había sido presentada por una multisectorial gremial a principios de diciembre en todos los distritos del Conurbano.

También en materia económica, desde Cambiemos propusieron la adhesión al “Pacto Fiscal” tanto en sesión extraordinaria a principios del año con en ordinarias, aunque en ninguna de las dos oportunidades la propuesta avanzó.

Tildada por el oficialismo como una herramienta de control de la administración de María Eugenia Vidal que choca de lleno con la autonomía municipal y que condiciona atribuciones del Ejecutivo, Unidad Ciudadana prometió expresarse en el recinto cuando Insaurralde tuviese una respuesta por la negativa o positiva. La misma nunca llegó y los proyectos fueron archivados.

El tema recurrente en el recinto fue la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), que con cuatro episodios acaparó la atención de los concejales y obligó sobre el final del período a cambiar la postura de algunos. A nivel local, la medida tuvo a Laura Berardo (UC) como una de sus principales impulsoras. Con el inicio del tratamiento en la Cámara de Diputados nacional y la media sanción en el mismo hubo presentación de ideas, con el rechazo del Senado se reafirmaron y con la adhesión en el distrito del protocolo nacional durante la última sesión se registró un abrupto cambio en las concejales de Cambiemos Silvia Sierra y Sandra Ferreyra, quienes se habían expresado en contra del aborto seguro, legal y gratuito pero en esa ocasión votaron en favor de la iniciativa empujadas por la opinión de la calle.

Por otra parte hubo un breve pero intenso pedido de autonomía municipal con el traspaso operativo de la Policía Local, que en la actualidad es financiada por la comuna pero dirigida por la Bonaerense.

En tanto que diversas políticas del Gobierno Nacional recibieron su rechazo. El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, la habilitación a las empresas de servicios públicos –cuyos desempeños fueron largamente denostados por el cuerpo– para que aumenten sus tarifas, la reducción presupuestaria en las áreas de Salud y Educación.

Éste último punto motivó la frecuente visita de los gremios docentes al recinto para denunciar el mal estado edilicio de los establecimientos, sumarios a directivos en momentos de paro, diversas problemáticas en los comedores escolares y cierre de cursos.

Junto con ellos, también hubo fuerte presencia sindical de trabajadores de empresas como la ex CANALE o los trabajadores de sanidad de distintos nosocomios lomenses.