Cupo laboral trans: Anticipan que lo aplicarán en el Municipio de Lomas

Luego de la publicación del decreto nacional del cupo laboral trans, desde el área de de Diversidad de Lomas de Zamora señalaron que se profundizará la inclusión laboral en el distrito. Hace algunos años, el Concejo Deliberante local presentó un proyecto para adherir a la ley provincial pero nunca fue aprobado.

El DNU estableció que el sector público deberá contar con un 1 por ciento de representación trans y se deberán establecer reservas de puestos de trabajo para ser ocupados exclusivamente por personas travestis, transexuales o transgénero.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Silvana Sosa, titular del área de Diversidad local, explicó que el municipio intenta garantizar la inclusión laboral de las poblaciones trans pero que “queda mucho por subsanar”. “Nosotros tenemos población trans que trabaja en el Estado municipal, con el decreto esperamos coordinar con la Secretaria de Género y reafirmar esta política pública”, afirmó. 

El DNU estableció que se creará un registro para que de forma voluntaria se anoten todas las personas travestis, transexuales y transgénero aspirantes a trabajar en el sector público nacional. 

En este sentido, Sosa celebró el decreto y consideró que se “debe crear una ley integral que aborde todas las problemáticas de la comunidad”.

“Es un logro pero para subsanar nos queda pendiente las áreas de vivienda, salud y educación porque sin salud no podemos acceder a nuestros derechos y a los cupos laborales”, opinó la funcionaria. 

Según lo relatado, en estas semanas se establecerán reuniones para diagramar cómo aplicar el decreto y se espera que el concejo deliberante local publique un proyecto que adhiera tanto al DNU como a la ley provincial “Amancay Diana Sacayán” de cupo laboral trans reglamentada a fines de 2019 y aprobada en 2015.

Desde el activismo transexual y travesti señalaron en varias ocasiones las necesidades de incorporar al sector privado en ese cupo ya que un 1 por ciento en el ámbito público no se considera suficiente, aunque sí es una victoria. La población travesti-trans tiene una expectativa de vida de 35 años y un nulo acceso a trabajos registrados además de que más del 80 por ciento se dedica al trabajo sexual para poder subsistir. 

Se espera que el municipio pueda trabajar en coordinación con la Secretaría de Mujeres, Géneros y Diversidad para garantizar ese 1 por ciento en el ámbito estatal y que se amplíe la integración para personas de hasta los 50 años por lo menos. 

Sosa resaltó que hay que buscar proteger “todos los derechos de la comunidad LGTBIQ+” y que el objetivo es crear una ley integral que abarque más allá de lo laboral.

“Celebramos porque es una deuda histórica para nosotras pero analizamos que una ley integral implementará políticas públicas que contemplen todos los derechos humanos”, aseveró la activista transexual y titular de ATTA pronvicial.