Centros culturales de Lanús exigen un marco regulatorio para dejar de trabajar en la clandestinidad

Los centros culturales lanusenses se ven en la difícil tarea de llevar adelante sus actividades autogestivas sin rozar la ilegalidad debido a la falta de una ordenanza que los regule como espacios culturales. Por eso, desde el Frente de Centros Culturales de Lanús le exigen al Municipio que se sancione una norma que los regule, los proteja y los contemple como espacios culturales que son, sobre todo, luego de que en la última semana el Ejecutivo local ordenara la clausura del Barrio Cultural.

Desde hace varios meses que el Frente viene trabajando con el concejal oficialista Lucas Folino en la confección de una ordenanza para que sea debatida en el Concejo Deliberante y así contar con un marco regulatorio. La mesa de diálogo sigue vigente, con tironeos de un lado y del otro, el proyecto aún no pudo ser terminado. Mientras las conversaciones avanzan, el último sábado el espacio El Barrio Cultural que se encuentra en Remedios de Escalada se topó con un operativo policial y la orden municipal de clausurar el lugarsin una orden clara, cuando llevaban adelante el Abrazo Cervecero.

En diálogo con DiarioConurbano.com, la integrante del Frente de Centros Culturales y del Barrio Cultural, Vanesa Rositto, contó que hasta el momento “el procedimiento que se lleva adelante es una mesa de trabajo, Folino oficiando como intermediario con el Ejecutivo, llevó las propuestas e ideas que se discutían a cada área del Municipio para ver qué se podía modificar o no. Dentro de todo fue un trabajo en conjunto y en armonía” y señaló que en la última reunión que se juntaron con los representantes de Defensa Cívil y de Seguridad e HIgiene se conformó “una lista de prioridades para que todos los centros accedan teniendo en cuenta las limitaciones que tiene un espacio autogestivo”.

“En medio de todo esto, quedamos en juntarnos la semana que entraba con Comercio y Hacienda pero el sábado cuando se llevaba adelante un evento en el Barrio Cultural, nos interrumpe un operativo policial y un inspector con la orden expresa de clausurar el espacio. A todo esto, ningún oficial tenía identificación, todos portaban armas, no presentaron ni una justificación como para clausurar mientras que los oficiales bloqueaban la salida del lugar para que nadie entrara ni saliera”, relató Vanesa. Poco sirvió en el momento explicarle a los agentes municipales que “se está trabajando en una habilitación con el Municipio para que se contengan  a todos los espacios”.

Asimismo, remarcó que “como se empezó a trabajar en la regulación, entonces, se entiende nadie iba a suspender las actividades que se realizan en los centros culturales porque esos espacios viven de las actividades que realizan” y aseveró que el Gobierno municipal “sabe que los espacios culturales existen y que no se pueden dar el lujo de cerrar hasta que salga la ordenanza”.

“Queremos estar legales, queremos que la gente esté cuidada y que haya un respaldo del Municipio, por eso comenzamos con la articulación en conjunto para llegar a una norma regulatoria”, replicó y apuntó que por esta situación pidieron “una entrevista con el intendente Néstor Grindetti para que dé alguna garantía de que los centros podrán seguir trabajando” mientras que confecciona el proyecto.

Por parte del Municipio, el jefe de Gabinete Diego Kravetz ratificó a este medio “se está trabajando para que haya una reglamentación, para que haya reglas claras sobre los centros culturales y de cómo tienen que funcionar” pero explicó respecto a la clausura de El Barrio Culturalque “ese sábado se hizo una actividad donde vendían alcohol y el lugar no tiene habilitación para eso”.

“Si bien es cierto que no hay una norma ahora que los regule, tampoco pueden hacer cualquier actividad y vender alcohol sin autorización. Que lleven adelante una actividad cultural no los autoriza a hacer cualquier cosa. Además, para vender alcohol necesitan un permiso especial como estar inscriptos en el REBA”, replicó el funcionario.

Manifestó, además, que desde el Frente “están equivocados” en el planteo que realizaron al subrayar que “una cosa es regularizar los centros culturales porque tienen que tener una norma pero otra es pensar que pueden vender bebidas alcohólicas”

Y sostuvo que desde el Ejecutivo local buscan con la ordenanza que haya “una norma que le permita a los centros desarrollar actividades culturales sin la necesidad de una cantidad de requisitos como puede tener un teatro y que tengan un parámetro de funcionamiento adecuado” pero aclaró que “no es que van a poder hacer cualquier cosa porque la excusa no puede ser que porque tengan un centro cultural, vendan bebidas alcohólicas”.

En el mientras tanto, los 15 centros culturales “siguen trabajando bajo ninguna norma y se encuentran en la clandestinidad total” ante lo cual “están condenados a enmascararse en otro comercio cuando tenes como ejemplo que a un restaurante un derecho a show se ha pagado 10 mil pesos”.