Beto Carasatorre, el capitán que logró el equilibrio en la intensa política de Lomas de Zamora

Fue creador de la exitosa liga de baby fútbol Efilza, más de 16 años presidente del Concejo Deliberante lomense, referente en el PJ Local e intendente interino, entre otros cargos. Compañeros suyos y opositores destacaron su perfil para encolumnar la política detrás de la militancia.

Santiago Carasatorre recordaba siempre su origen de tapicero, esa labor que lleva a las personas a sentarse en un lugar de confort para descansar o hacer más llevadera la labor diaria. Quizás fue esa experiencia que lo llevó a transitar en lo más alto de la política de Lomas de Zamora, e incluso a estar cercano de dirigentes opositores con los que poco tenía en común. “Un conciliador de la política”, lo definen.

Supo ser delegado de baby fútbol en el club Libertador, creador de la liga Efilza que reunió a los clubes de barrios de Lomas, dirigente en Temperley -su ciudad de origen-, fanático hincha y participante activo de la vida del Club Atlético Banfield, referente del PJ Lomas, presidente del Concejo Deliberante e intendente de Lomas de Zamora, entre otras de sus pasiones.

De militancia intensa, Carasatorre asumió la presidencia del Concejo Deliberante de Lomas de Zamora en la primera gestión de Jorge Rossi en 2003, tras la debacle de la Alianza que se sintió en el distrito y que había dejado como herencia un Estado local fragmentado y con una conducción política difusa.

“Beto” supo poner en funcionamiento en 2003 a un legislativo local superpoblado de referentes políticos, figuras técnicas y dirigentes históricos del peronismo, luego de la furiosa interna entre Rossi y Osvaldo Mércuri. Accedió en 2001 como quinto concejal de una lista que estaba compuesta por Luis Ajmechet, Pablo Paladino, Haydeé Tenis, Emilio Tovani, Armando Mogliani y Javier Ruíz.

Ya en 2003 compartió el HCD con Mariel Sánchez, Alfredo Fernández, Norma Gómez, Julio Massara, Omar Galdurralde, Teresa Marchi, Jorge Ferreyra, Marita Velázquez y Claudia Aranda, entre otros referentes de peso. Gran cantidad de esos ediles tenían capacidad de ocupar la Presidencia, e incluso en 2005 cedió ese espacio a manos de Ruiz durante tres mes. “Demostró su capacidad de conducir, no sólo su lealtad política”, graficó Luis Ajmechet -presidente del bloque del PJ entre 2003 y 2005- en diálogo con DiarioConurbano.

Luego de haber encabezado una de las cinco listas de la interna del PJ en el 2003, Guillermo Viñuales fue convocado por Carasatorre para ser secretario legislativo. Compartieron dos años y el destino político los volvió a reunir nuevamente en 2009, Viñuales desde el Ejecutivo y Beto en el HCD. Muchas veces se dijo que había un enfrentamiento por la sucesión natural de Insaurralde, situación que con actos de constante diálogo supieron desmentir.

Además del racimo de dirigentes del peronismo, Carasatorre supo mantener relaciones constantes y resolutivas con la oposición política, incluso con referentes de fuerte convicción antirossista, como Rosendo Pedernera o el radical Marcelo Pellegrini, entre otros.

No sólo hizo carrera como concejal sino que atravesó todas las gestiones de las intendencias peronistas que se instalaron en el distrito desde 2003. Fue presidente del HCD tanto de Rossi como de Martín Insaurralde. Se dice que él y Martín “convencieron” a Rossi para que apostara por la reelección en 2007, cargo que dejó en manos de Insaurralde dos años después.

Fue intendente interino de Lomas de Zamora cuando Insaurralde asumió su banca de diputado nacional luego de que éste disputara la elección en representación del Frente para la Victoria contra Sergio Massa del Frente Renovador. Estuvo al frente del Palacio Blanco por un año entre fines de 2013 y fines de 2014. Supo encabezar la lista de concejales local en 2005, 2011 y 2019 que lo puso en línea sucesoria. Sólo perdió en la primera oportunidad, cuando el duhaldismo cayó ante el kirchnerismo.

Conocedor de la mecánica de la administración pública, mantenía una relación especial con los empleados del HCD, a quienes ponía incluso a la par de sus compañeros de recinto.

Afuera del distrito fue creador del Consejo Federal de Legisladores Comunales (Cofelco), un organismo que unificó a los concejales de todo el país. Como aporte técnico a la militancia, fundó el Centro de Estudios de Políticas Púbicas Bonaerense (CEPPBo), un espacio desde donde construía proyectos para la candidatura de Insaurralde a gobernador.

En el plano partidario, participó de la interna del Consejo del Partido Justicialista en 2001, cuando acompañó la candidatura a presidente de Hugo Toledo, de Jorge Rossi como vice y Luis Ajmechet como secretario general. Perdieron contra la dupla que hicieron el exintendente Juan Bruno Tavano y el entonces presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Osvaldo Mércuri.

Nada le quitó su participación en el búnker lomense de Gorriti al 800. Allí supo llegar como secretario general cuando Hugo Toledo asumió la presidencia en 2004. Cargo que renovó en 2008 durante la titularidad de Jorge Rossi. Y en la actualidad ocupaba la Vicepresidencia, detrás de Insaurralde.

Los cargos fueron variados desde su inicio de la carrera política, incluso su participación como concejal suplente en la época dorada del peronismo lomense con Tavano de intendente. Murió un 1° de mayo, una fecha muy ligada al peronismo. Existe un consenso entre aquellos que lo conocieron: “se despide con un profundo dolor al arquetipo del militante que ocupó los más altos cargos de Lomas de Zamora, y que sin embargo se comportó siempre como uno más a pesar de haber estado más alto que del resto”.