ATE y la CTA-A marcharon y pidieron un plan económico “en las antípodas del FMI»

El titular de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Hugo Godoy, reclamó hoy «un plan económico-social que se ubique en las antípodas del Fondo Monetario Internacional (FMI)», al hablar en la Plaza de Mayo, en el contexto de un paro y de marchas nacionales realizadas junto con la Central de los Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA). Exigieron la reapertura de paritarias, la reincorporación de los despedidos, que los trabajadores provinciales y municipales también perciban el bono para combatir la pérdida salarial y la emergencia alimentaria.

«Hay que sostener en las calles la perspectiva de un plan económico-social opuesto al del organismo internacional», afirmó Godoy, reelecto el 7 de agosto en los comicios de la ATE.

Miles de trabajadores estatales, judiciales, docentes y de la salud, y organizaciones sociales, marcharon hoy en la ciudad de Buenos Aires desde las Avenidas 9 de Julio y de Mayo hacia la plaza homónima, donde se realizó el acto central frente al Cabildo, en el contexto de un paro nacional de la ATE y una jornada de lucha de la CTA Autónoma.

Godoy y el jefe de la central obrera, el visitador médico Ricardo Peidro, exigieron «la inmediata reapertura de paritarias, la reincorporación de los despedidos, el pago del bono a los empleados provinciales y comunales para paliar la pérdida salarial y del poder adquisitivo y la aprobación legislativa del proyecto de emergencia alimentaria».

La movilización fue encabezada por los integrantes de la recientemente constituida Comisión de Despedidos en la Era Macri (Corredma) y los cánticos de los manifestantes también aludieron en reiteradas ocasiones a quienes «perdieron la vida como consecuencia de la política de desguace del Estado y la precarización laboral».

Entre ellos, los dirigentes se refirieron a Cinthia Choque, la trabajadora de tránsito asesinada en Buenos Aires por un automovilista, quien desde hacía seis años cumplía sus tareas «de manera precarizada por decisión del gobierno», dijeron Godoy y Peidro.

Godoy incluyó entre los reclamos «el derecho de los jubilados y pensionados a percibir un haber mayor al valor actual de la canasta básica de alimentos», y denunció que «el gobierno ubicó al Estado al servicio de las transnacionales, de la fuga de capitales y de la especulación financiera», a la vez que exigió «unidad gremial» para defender «derechos».

Peidro explicó que «la resistencia a las actuales políticas se replica a nivel nacional por parte de los sindicatos y los movimientos protagonistas de la lucha», y rechazó «la política oficial de destrucción del empleo estatal y privado», por lo que «es imprescindible ratificar la decisión de construir poder popular para edificar el país que la mayoría quiere», dijo.

Una columna de la Federación Nacional Territorial (Fenat), agrupada en la CTAA, se concentró previamente frente al Ministerio de Desarrollo Social para ratificar la exigencia de «emergencia alimentaria» y denunciar que «en el país del trigo el hambre es un crimen».

Hugo Blasco, jefe de la Federación Judicial Argentina (FJA), aseguró en su discurso que «la única obra del gobierno fue destruir», en tanto Claudia Baigorria, adjunta de la central y de la Confederación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu Histórica), rechazó «la ausencia de respuestas oficiales y sus políticas de devaluación e inflación, que provocaron el colapso total del sistema universitario y de sus obras sociales gremiales».

Por último, la dirigente defendió «la educación pública» y exigió «un mayor presupuesto para las casas de altos estudios, para la salud y todos los niveles de formación», a la vez que demandó que «el gobierno no excluya a los docentes del bono de 5.000 pesos».