Anuario: Brown tuvo un año político marcado por los vaivenes de Giustozzi

Almirante Brown cierra, políticamente, un año marcado por los movimientos del diputado nacional de Frente Renovador Darío Giustozzi. Mientras el kirchnerismo intenta retomar el protagonismo, el 2015 se avecina como un año con más preguntas con certezas. ¿Quién será el candidato del massismo a intendente en el distrito?, ¿puede volver Giustozzi a conducir los destinos de Brown si no es elegido como el candidato a gobernador por el massismo?, ¿logrará la cohesión necesaria el Frente para la Victoria para recuperar la Intendencia?.

Si bien el Frente Renovador (FR) arrancó el 2014 entonado por la victoria de las legislativas de octubre del año anterior, el alejamiento formal de la Intendencia por parte de Darío Giustozzi para presidir el bloque del massismo en la Cámara de Diputados generó una fuerte interna. Daniel Bolletieri, quien quedó al frente de la comuna, intentó tener gestos de independencia en su gestión pero chocó con algunos funcionarios y concejales, leales a Giustozzi.

Si bien la figura del jefe político del FR en Brown terminó imponiendo su impronta en la gestión, las heridas quedaron abiertas. Sus ambiciones de ser gobernador lo llevaron a descuidar su pago chico y comenzaron a aparecer problemas y denuncias, algunas de ellas encabezadas por la oposición del Frente para la Victoria.

Una de las más conocidas fue la de los excesivos gastos del Municipio en publicidad durante el Mundial de Brasil. En las imágenes aparecía Darío Giustozzi, quien estaba en uso de licencia en su cargo de intendente. A esta denuncia se sumó la del uso discrecional de fondos educativos provenientes del Estado Nacional.

Todo fue llevando a que Giustozzi presentara su renuncia a la Intendencia para dedicarse de lleno a ser el elegido por Sergio Massa para ir por la Gobernación bonaerense. Esto descomprimió un poco las internas y le dejó las manos libres a Bolletieri.

Por su parte, golpeado por la mayoría del oficialismo en el Concejo Deliberante, el Frente para la Victoria no tuvo mucho margen de juego legislativo. Algunas denuncias y temas menores fue lo único que el bloque kirchnerista pudo plantear en el recinto.

Sin embargo, como una apuesta a fututo, los dirigentes del FPV encabezaron algunos reclamos en los barrios periféricos. Estas zonas volvieron a sufrir el olvido del Ejecutivo local que siguió poniendo sus energías en los centros de Burzaco, Adrogué y Calzada.

Si bien el kirchnerismo se esforzó por mostrarse unido, las internas quedaron a la luz en desplazamientos del presidente del Consejo Escolar – dirigente del FPV – por otro consejero opositor, con el apoyo del massismo.

La renuncia de Eduardo Giustozzi en la última sesión del HCD dejó en claro las intenciones de su hermano Darío: sumar gente a su equipo de campaña y fortalecer el bloque del Frente Renovador con dirigentes de mayor convicción política, atributo que no relucía en Eduardo.

Para 2015, en el massismo de Brown ningún dirigente plantea sus intenciones abiertamente. Saben que el que decide es Darío Giustozzi quien seguramente postergará su decisión hasta último momento. Algunos especulan que eso se debería a una estrategia clara: si no es bendecido por Massa como candidato a gobernador o si Martín Insaurralde desembarca en el massismo, el diputado nacional buscaría volver a ser intendente de Almirante Brown.

En el kirchnerismo, los distintos sectores parecen intentar evitar unas PASO desgastantes de manera de unir voluntades para ir por la Intendencia. Si bien el concejal Mariano Cascallares, por su cercanía a Daniel Scioli y por haber sido un amable componedor en el bloque del FPV, se presenta como una especie de “candidato natural”, nada está cerrado. La decisión de si habrá o no internas la tomarán en otros niveles que no incluyen el local.

Así termina el 2014 en Almirante Brown, cuyos dirigentes políticos auguran un 2015 con mayor tensión política. Mientras el massismo espera retener la Intendencia y acompañar el proyecto político de Darío Giustozzi, el FPV mantiene intacta la esperanza de recuperar el distrito a través de virtudes propias y errores del oficialismo.