Villa Albertina: Roban y destrozan una escuela, padres reclaman mayor seguridad

Los actos de vandalismo que sufre la Escuela Primaria N°96, ubicada en Espronceda y Sarmiento, en Villa Albertina, no es un hecho aislado para la comunidad educativa. Cansados de la situación, los padres reclaman mayor seguridad. Aseguran que los delincuentes roban y realizan destrozos en el establecimiento educativo. Esta semana se encontraron con los tanques de agua rotos y están sin agua.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Taila García, una madre del colegio, explicó: “El problema viene desde hace años porque detrás de la escuela hay una plaza y justo a esa plaza dan los tanques del colegio. Rompen los tanques a piedrazos, se trepan y desconectan las cañerías. El frente de la escuela está todo escrito y tiene los vidrios rotos”.

Lo alarmante es que no es la primera vez que pasa un hecho de inseguridad en el mismo establecimiento -donde funciona la Escuela Especial 508 y la Escuela Primaria N°96- sino que en la misma cuadra, hay otras escuelas que pasan por la misma situación.

“La otra vez vinieron del Consejo Escolar y nos dijeron que iban a hacer lo que podían pero esto ya es un tema de inseguridad. Al lado de la Escuela 96 está el Jardín 925 y también están cansados de que les roben, les robaron muchas veces los motores del agua. Lo mismo pasa con la Escuela N°57 que la estaban arreglando y la destrozaron. Todos los colegios de la zona están con el mismo problema”, denunció la vecina.

Asimismo, contó que en la Escuela N°96, los chicos no pudieron empezar las clases porque no tienen agua. “Pensaban que había alguna mochila rota y cuando subieron a revisar los tanques, nos encontramos que están  destrozados. Es una situación que se repite años tras años”, señaló.

Según la vecina, la escuela tiene alarma pero hace poco ingresaron al colegio y robaron una heladera. “No sabemos qué pasó con la alarma porque se meten igual. La directora tuvo que mandar a soldar todas las puertas”, explicó.

Además del vandalismo en las escuelas, los vecinos aseguran que el barrio es “zona liberada” y que a partir de las seis de la tarde no se puede salir por los robos.