Víctima del robo piraña en Glew: “Temí por mi vida”

Juan Manuel Fredes, víctima de un robo piraña que no llegó a concretarse en la madrugada del miércoles en la puerta de su casa en Glew, confesó sus sensaciones en ese momento: “Temí por mi vida y más cuando me pusieron un revólver en la cabeza”. Además, dio precisiones del episodio que “fueron solo segundos pero parecieron eternos”, según aseguró.

Por muy poco, se salvó de un violento asalto cuando salía de su casa de Glew para ir a trabajar cerca de las 3.30 de este miércoles. El joven de 25 años que trabaja como chofer en la empresa San Vicente fue víctima de un “robo piraña” cuando estaba a bordo de su auto.

Siete personas se aproximaron a su vehículo y comenzaron a arrojarle objetos contundentes en la intersección de las calles Montevideo, La Plata y Avenida Longchamps, a metros de su hogar; pero él intentó escapar.

Marcha atrás, mientras emprendía su huida y producto de la desesperación, su auto se detuvo y ahí las “pirañas” aprovecharon para abalanzarse sobre el rodado apuntándolo con armas de fuego. Pese al momento, el joven logró volver a ponerse en marcha y escapar.

“Temí por mi vida y más cuando me pusieron un revólver en la cabeza” confesó Fredes, quien reveló que el primer instinto fue de “escapar” del episodio que “fueron solo segundos pero parecieron eternos”.

“Cuando los vi lo primero que pensé es en irme porque sabía que la cosa no iba a terminar bien y con tanta superioridad numérica era imposible de que pudiese salir de eso”, aseguró el joven víctima del violento hecho.

En el intento de maniobras y cambio de marcha en el vehículo, su auto se paró y comenzó a vivir los momentos más tensos del episodio mientras intentaban “palanquear la puerta y romper el vidrio” que no había llegado a levantar en su totalidad.

“Se me colgaron del auto para partir el vidrio, me escupían, me golpeaban y uno me apuntó con un arma en la cabeza y preguntaba ‘¿Lo mato? ¿Lo mato?’ Cuando vi el arma me enceguecí y se la tiro para adelante con una mano para que no me apunte mientras con la otra intento arrancar el auto”, relató sobre ese lapso breve.

Ya con su huida concretada, Juan Manuel contó que al ver el video de las cámaras de seguridad de un vecino se ve como una mujer de la banda “se agacha en un arbusto a agarrar otra arma que tenían escondida ahí”.

Si bien aseguró que lo que le pasó “fue al voleo” porque de otra forma “hubieran esperado en la uerta de mi casa para meterme adentro”, estima que el grupo “ya venían robando y dando vueltas por el barrio con total impunidad”.

Sin embargo, no contentas las “pirañas” por el frustrado episodio; tres de los asaltantes volvieron ese mismo día en horas de la tarde para intentar ingresar a su casa saltando el muro perimetral. Una vecina que fue testigo del episodio alertó lo sucedido y decidieron escapar.

“Como no pudieron robarme y vieron que no había nadie porque no estaba el auto, se fueron a robar a mi casa. Como trabajo 12 horas por día para ellos soy fácil” indicó sobre lo que, de concretarse, hubiera sido el sexto robo sufrido en tres años, según informó.

“Esto es moneda corriente en esta zona porque los delincuentes se manejan con total impunidad. Roban, vienen corriendo por esta cuadra (Montevideo) perseguidos por un patrullero, cruzan las vías y hasta que la policía da la vuelta ya se escaparon”, lamentó Juan Manuel sobre el barrio ubicado muy cerca de la estación de Glew.

Con el mal momento a cuestas, Fredes realizó la denuncia en la Comisaría 7° de Glew y obtuvo los videos de las cámaras de seguridad de algunos vecinos. Los patrullajes se intensificaron, pero el malestar por la inseguridad continúa vigente como en varios barrios del Conurbano.