Una mujer denunció que la drogaron con burundanga en la estación Burzaco

Una mujer denunció que fue víctima de un ataque con escopolamina, droga más conocida como “burundanga”, en la salida de la estación Burzaco del ferrocarril. Mariana Gómez, de 37 años, retornaba de realizar trámites bancarios de Lomas de Zamora cuando sintió que alguien la agarraba del brazo y luego un fuerte ardor en la zona. Si bien actuó rápido y llamó a su esposo para que la auxiliara, en diálogo con DiarioConurbano.com comentó que según los médicos del Hospital Lucio Meléndez ya se registraron “cuatro casos de Burzaco y dos de Adrogué”, de los cuales cuatro fueron en la última semana.

El hecho ocurrió el pasado jueves 6 cerca de las 16.30, momento en el que Gómez fue abordada en el hall de la estación ferroviaria mientras  intentaba pasar la tarjeta SUBE por el molinete por un sujeto de unos 45 años con ropa de trabajo, tez trigueña, canoso y nariz aguileña, quien la tomó por el antebrazo.

Si bien logró soltarse mientras lo insultaba convencida de que se trataba de un abusador, comenzó a caminar aunque fue seguida de cerca por el sujeto hasta que logró subirse a un remis en la calle Roca, en el margen oeste de esa ciudad.

La mujer, que vive en el Barrio Gendarmería de Glew y se dirigía a otra entidad bancaria de la zona, comenzó a sentir un leve ardor en el brazo derecho, a la altura de donde el desconocido alcanzo a agarrarla; amargor en la boca y picazón en los ojos una vez que llegó a destino, por lo que inmediatamente se enjuagó con agua la zona afectada.

Ante la sensación de debilitamiento físico, se contactó con su esposo y fue otra vez hacia la estación a su encuentro. Allí se desvaneció y fue trasladada por personal del SAME al Hospital Lucio Meléndez de Adrogué, donde los médicos le diagnosticaron envenenamiento por escopolamina y ella realizó la denuncia policial.

El ataque, caratulado como “posible delito de acción pública” en la UFI 4 de Lomas de Zamora,  se convirtió en “el cuarto de la semana” que se dio en ese sector de Almirante Brown, según confió Gómez a DiarioConurbano.com tras la revelación que le hicieron los profesionales de la salud que la atendieron.

“’Vos sos la cuarta. Le pasó a una abuelita que le robaron todo el sueldo, a otra mujer de tu edad y a una chica a la salida del colegio. En lo que es la línea Roca, está pasando muy seguido y en el hospital (Lucio Meléndez) ya tuvimos cuatro casos de Burzaco y dos de Adrogué, todos en hora pico’, nos dijo el médico”, puntualizó Gómez, que se desempeña como ayudante de laboratorio.

Al momento de describir el efecto que le generó el contacto con la droga describió que “era como un zombi caminando. Estaba consiente de todo lo que pasaba alrededor pero el cuerpo no respondía”.

Tras la actuación policial, el ataque está en etapa de investigación aunque algunos factores como la falta de cámaras de seguridad dentro de la estación retrasan el procedimiento, por lo que una pieza clave será el identikit que la mujer pueda realizar. “La cara del tipo la tengo patente, como una foto, en la cabeza”, relató.

“Me imaginé que esto le podría haber pasado a cualquier chica como a hija de 17 años para raptarla o lo que fuera, nunca pensé que me podría haber pasado a mí”, reflexionó Gómez al tiempo que resaltó la gran cantidad de episodios que comenzó a conocer en el Conurbano sur tras su caso: “Recibí varios mensajes de que pasó generalmente en las estaciones donde no hay cámaras, como la de Lanús o Remedios de Escalada”, advirtió.

“Así como me pasó a mí, le puede pasar a cualquier chica. Anduve con mucho temor, prácticamente no salí en todo el fin de semana y cuando lo hice fue manejando porque no me quiero subir a un tren, me agarró miedo”, subrayó tras el hecho del que además recién tras cuatro días pudo recuperar el sentido del gusto, según contó.

Por último aclaró que la denuncia que realizó y la viralización de su caso a través de las redes sociales “no para generar psicosis” o “para ser famosa” porque se describe como “una mujer grande, laburante y madre de dos hijos”, sino que “fue realmente para advertir de las cosas que están pasando o al menos pasan en el Roca, más que nada en éstas fechas donde todos andan como locos”.