“Una mafia inmobiliaria”, detrás de un doble homicidio en Budge

Una “mafia inmobiliaria”, que obliga a vender inmuebles para instalar comercios en la zona de Puente La Noria, estaría detrás del doble homicidio de una mujer y su hija, ocurrido el 26 de noviembre último en Ingeniero Budge.

Este viernes, las autopsias confirmaron una terrible sospecha: las mujeres fueron asesinadas utilizando un taladro que fue hallado en el lugar. Ambos cuerpos presentaban heridas – en cráneo abdomen – producidas “con un elemento contundente con una punta marcada”, lo que coincide con el taladro.

“Evidentemente, por la saña con que mataron a María Cristina Palavecino y a su hija Lorena Campilongo, se trató de un mensaje de tipo mafioso”, afirmó Matías Bernal, abogado de la familia de las víctimas.

Los homicidas ingresaron a la vivienda de las mujeres, ubicada en Cosquín al 2600, en Ingeniero Budge, a 200 metros del Puente La Noria, sin forzar ninguna puerta. En el lugar quedó todo revuelto y los asesinos no se llevaron nada

En la causa –que lleva adelante el fiscal Lorenzo Latorre, titular de la UFI 4 de Lomas de Zamora – se determinó con los agresores utilizaron guantes de látex ya que no se hallaron huellas en la vivienda.

Las mujeres tenían, junto a la vivienda, un negocio que alquilaba y otro sin ocupar. A través de vecinos y llamados anónimos desde varios meses atrás habían comenzado a recibir mensajes para que vendieran la propiedad.

En diálogo con DiarioConurbano.com, el abogado Bernal dijo que “los vecinos dan distintos nombres sobre gente que podría estar involucrada en el hecho pero tienen mucho miedo”.

Cabe recordar que la zona está llena de comercios. Luego de la construcción del viaducto en el Puente La Noria, se prevé la instalación de un bingo en el lugar, lo que incrementaría el movimiento comercial futuro, elevando el valor de las viviendas.

Fuentes judiciales revelaron que “algunas versiones dan cuenta de la existencia en la zona de una ´mafia inmobiliaria´ que presiona a los vecinos para que vendan las propiedades a bajo valor y así quedarse con ellas porque saben que en poco tiempo las venderán al doble del precio que hoy pagan”.

El sufrimiento de las víctimas comenzó en julio cuando sufrieron el incendio – todo indica que intencional – de una parte de la vivienda. “Ese hecho nunca se investigó a fondo”, cuestionó Bernal.

En octubre sufrieron un robo violento cuando dos hombres llamaron a la puerta, preguntaron por las mujeres y cuando les abrieron las empujaron hacia adentro y revolvieron todo. “Sólo se llevaron una cartera con algo de dinero”, relató el abogado, quien agregó que los “los delincuentes hablaban por Handy, algo poco habitual”.

Ese hecho debe ser investigado por la UFI 20. Pero hay algo llamativo: desde hace más de dos meses, ese sumario permanece en la siempre cuestionada Comisaría de Budge.

Poco después de ese hecho, recibieron una llamada intimidatoria en clave: “Ya tuvieron el premio, ahora vamos por lo otro”, les dijo una voz anónima a las mujeres.

También durante octubre, en un pequeño patio de la vivienda, aparecieron dos balas y dos armas, esta dos últimas debajo de cartones. “Evidentemente, fue un mensaje, un aviso de lo que iba a ocurrir”, consideró Matías Bernal.

Si bien la justicia no tiene pistas firmes, está descartado que el doble crimen haya tenido otro fin que amedrentar al barrio y a los familiares a través de la brutalidad aplicada en los asesinatos.

El abogado de la familia de las víctimas apuesta a que desde la fiscalía se avance con una serie de medidas que solicitó, a la vez que se espera la declaración de los vecinos.

Por su parte, el fiscal pidió en carácter de urgente los expedientes de los hechos previos al doble crimen para ver si existe algún tipo de conexión clara.