Prófugo y con pedido de captura, el ex comisario Amarilla trabajó en Paraguay e ingresó varias veces al país

“Alguien lo bancaba en Paraguay y lo ocultaba en Argentina. Sino es imposible que alguien esté prófugo más de 5 años”. Uno de los investigadores explicaba así la libertad de la que gozó el ex comisario de Lanús, Héctor Amarilla, acusado del crimen de Nicolás Vázquez, y detenido el domingo último en la casa de su ex esposa en Rafael Calzada. Y agregó un dato inquietante: Ya con pedido de captura, el hombre cruzó “varias veces” la frontera entre nuestro país y Paraguay.

Los investigadores de la Gendarmería Nacional, que siempre contaron con el acompañamiento de la familia de Nicolás Vázquez y de la abogada Marina Pirro, sabían que este mes podía ser clave. Amarilla cumplía años el 14 y, algo más importante: una de sus dos hijas había dado a luz a 20 días antes de la detención de su padre. “Sabíamos que en algún momento iba a venir a visitar a su nieto”.

Según la investigación, que judicialmente encabezó el fiscal Leonardo Kaszewski, Amarilla estaba radicado en Paraguay. “Temporalmente, trabajaba en agencias de seguridad. Allí tenía familiares que lo ayudaron desde 2014 por lo menos”, añadieron los investigadores a DiarioConurbano.com.

A partir de la orden de captura internacional, las insistencias ante la policía de Paraguay no dieron resultados: siempre argumentaban falta de medios para avanzar y dar con el paradero del comisario.

Amarilla, según la investigación, estuvo “varias veces” en Argentina por lo que estima que cruzó la frontera de manera ilegal. Pesaba sobre él una orden de captura internacional. Además, sus hijas viajaban a Paraguay.

Cuando fue detenido el domingo por la tarde, Amarilla no estaba en la casa de sus hijas. Dormía la siesta en otra vivienda de Rafael Calzada, sobre la avenida San Martín. Le secuestraron cuatro pistolas, una de ellas la reglamentaria que nunca entregó a la Policía. La casa donde estaba era la de su ex esposa y madre de sus dos hijas. Por eso, la abogada de la familia de Nicolás Vázquez, Marina Pirro, analiza pedir el procesamiento de la mujer por “encubrimiento” ya que había terminado el vínculo formal con Amarilla.

Justamente frente a esa casa, la familia del joven asesinado había hecho varios escraches. Justamente, los grupos de Gendarmería tenían 3 domicilios de Calzada en donde podía estar Amarilla. “Ese dato se chequeó hasta último momento para no cometer errores en el allanamiento”, reveló un investigador del caso.

Ante la fiscal Estéves de la UFI 4 de Lomas – el fiscal Kaszewski está con licencia – Amarilla se negó a declarar. Sólo atinó a un defensa “formal”: a mí no me mostraron la orden de allanamiento. En realidad, ante la urgencia de la situación y la posibilidad de que se volviera a fugar, la fiscal había avalado el operativo en forma oral, algo que la ley le permite.

Ahora se espera que la defensa particular del ex comisario realice algunos planteos de tipo procesal. “La acusación es muy firme. No hay dudas sobre sus responsabilidad en el hecho, por lo que la defensa tiene poco margen de juego”, finalizó una alta fuente del caso.