Por robo de Centro Comunitario en Fiorito, denuncian “ensañamiento de algún sector”

El Centro Comunitario Floreal Ferrara de Fiorito, ubicado en Larrazabal al 2669, sufrió un violento robo durante el pasado fin de semana y un segundo episodio el lunes por la noche en el que además de sustraer varios objetos como computadoras, electrodomésticos, ropa y juguetes utilizados en las tareas de asistencia, los delincuentes también vandalizaron el lugar y hasta intentaron prenderlo fuego. Desde la coordinación del espacio denunciaron falta de respuestas del 911 y aseguraron que existe “ensañamiento de algún sector que le estemos molestando”.

El CC Floreal Ferrara se emplaza un edificio municipal que antes era conocido como la Unidad Sanitaria Nuevo Fiorito, la cual hace algunos años se mudó a unas cuadras del lugar en un sitio más amplio. En el segundo piso vecinos de Fiorito realizan tareas de control de adicciones, contención a mujeres víctimas de violencia de género y talleres de “Hacemos Futuro”, donde cerca de 90 mujeres se capacitan en salud.

En cambio en la planta baja, que fue el objetivo inicial, el ACUMAR tiene un anexo de su Unidad Ambiental de Villa Lamadrid, donde realiza tareas de investigación y relevamiento de datos en casos de mas de mil niños con altos niveles de plomo en sangre que viven en el lugar y son víctimas del envenenamiento por la ingesta de agua contaminada y por habitar en parcelas que ponen en riesgo su salud.

Si bien el sitio dedicado a la autoridad hídrica fue el primero en ser afectado, los daños y sustracciones se registraron en todo el edificio durante el segundo robo sufrido en la última semana.

Según la coordinadora del Centro, Juana Sena, quien fue la primera en descubrir el panorama el lunes por la mañana temprano, los malvivientes habrían ingresado por la terraza del edificio, forzado una puerta y accedido al lugar durante el último fin de semana, aunque habrían vuelto el mismo día por la noche.

“Como estaba todo revuelto y la puerta de la enfermería (por donde ingresaron) estaba rota, al estar desarmado el sereno no fue el lunes a la noche por una cuestión de seguridad. Se ve que volvieron a entrar y el martes a la mañana cuando abrí me encontré que habían llegado a la parte de arriba donde hacemos los talleres de género y consumo problemático”, explicó a DiarioConurbano.com.

Dentro de lo faltantes se registra el robo de la bomba de succión utilizada para obtener agua directa de las napas, por lo que el edificio se encuentra sin suministro; la ropa y juguetes que se les brinda a las mujeres y sus hijos que asisten a lugar en casos de violencia de género, además de elementos como mates, termos, tazas, bidones de agua o pavas eléctricas y los preparativos para llevarse la heladera donde guardaban muestras de sangre para su posterior análisis.

También Sena aseguró que pese a la rotura de objetos y computadoras, los delincuentes intentaron sin éxito prender fuego las instalaciones. “Encontramos diarios en una bolsa y una caja de fósforos usados, por lo que creemos que quisieron prender fuego pero no pudieron encenderlo”, reveló.

Sobre esto, la también promotora de salud señaló que “no hay muchas cosas para robarse” y por eso sospechó de la existencia de “ensañamiento de algún sector que le estemos molestando”.

“¿A quién le molesta que nosotros, desde un Centro Comunitario, nos ocupemos del consumo problemático, la violencia de género y chicos con plomo en sangre? Son políticas públicas que nos llevó años traerlas al lugar para la atención de los más humildes”, expresó.

En ese sentido, Sena consideró que “en ésta época de crisis abundan los robos” donde “rateritos” irrumpen para delinquir, pero este episodio responde a que “a alguien le conviene que nos estemos quedando sin una unidad de salud ambiental y sin atención a los casos de los más vulnerados”.

Para sumarle a las sospechas, la coordinadora aseguró que una vecina escuchó ruidos de rotura de vidrios y llamó al 911 “14 o 15 veces mínimo pero nadie la atendió” al igual que ella cuando llegó al lugar el lunes por la mañana. Después del episodio, dos móviles de la Policía Local custodian la cuadra durante la noche para evitar que se reedite.

En cuanto al ACUMAR, indicó que hace seis meses que piden por rejas y alarmas para el lugar pero sin demasiado éxito, por lo cual en la actualidad existirían charlas con la directora Dorina Bonetti para reactivar el reclamo. Asimismo, desde el municipio se comprometieron a instalar esas mejoras en el Centro Comunitario para aumentar la seguridad.

“No queremos perder el lugar, vamos a defenderlo y hacer lo que tengamos que hacer porque llevamos luchando 30 años. Es necesario preservar lugares como este”, afirmó por último.