Lomas: Brutal ataque a un colectivero de la línea 540

Los trabajadores de la línea 540/553 realizaron un paro de actividades luego del grave ataque que sufrió un chofer en la zona de la feria de La Salada. El hecho ocurrió este viernes por la mañana cuando un pasajero sin SUBE esperó que lo llevara sin pagar y le cortó la cabeza y el brazo. 

En diálogo con DiarioConurbano.com, Alberto, delegado de la línea, comentó: “Cada vez que ocurra algo de este tipo, tomaremos medidas. El compañero está internado y hace años que venimos padeciendo este tipo de hechos. Están pasando hechos graves”.

Un trabajador de la línea fue atacado con un objeto punzante en el recorrido usual cuando no quiso trasladar a un pasajero que se rehusaba a pagar el viaje. Si bien por ahora no se identificó al atacante, el personal policial solicitó las cámaras de la zona para determinar quien fue. 

“El compañero discutió con el pasajero y él pensó que le tiró dos manotazos nomás pero después se dio cuenta que tenía un cutter, un cuchillo que casi lo mata. Le llegó a las arterias, está internado en terapia”, especificó.

Luego del ataque, los trabajadores realizaron un corte en Puente La Noria y una retención de tareas con el objetivo de visibilizar el hecho y pedir más seguridad en su espacio de trabajo.

“Queremos que la gente se entere de lo que pasa y mostrar la bronca que tenemos. Las autoridades competentes tienen que tomar medidas inmediatas en el asunto hasta que tengamos alguna respuesta favorable”, agregó.

Según lo relatado, se reunieron con el personal policial y realizaron una asamblea para determinar que próximas medidas tomarán. La Policía resolvió instalar más móviles durante el recorrido de la línea y continuar con la investigación. 

El delegado de la línea opinó que esa no es una “solución al problema” y que es “más de lo mismo”. “Van a intensificar los puntos más críticos pero es siempre lo mismo, nos dicen que ponen esto o aquello con esto. No se va a solucionar. Hacen una semana y media de operativo y después lo sacan”, afirmó Alberto.

Los choferes de esta y otras líneas advierten desde hace tiempo que los ataques urbanos en determinadas zonas se incrementaron y en muchos casos, los trabajadores no vuelven a tomar sus puestos por miedo. 

“En diciembre tuvimos otro compañero que le cortaron la cara arriba del colectivo y todavía no puede volver a trabajar porque quedo traumado totalmente”, declaró Alberto.