Lomas: Apelan excarcelación del policía que baleó a un joven y le provocó la pérdida del ojo

A una semana de la liberación del policía que le disparó provocándole la pérdida de ojo a un joven en un allanamiento en Villa Albertina, el abogado de la víctima apeló la decisión de la jueza Marisa Salvo que otorgó la excarcelación al imputado. El único acusado por el caso es el oficial Daniel David Antonio. La causa está caratulada como “lesiones graves”.

La familia de Ignacio, el joven que recibió el disparo y perdió un ojo como consecuencia, espera que se tengan en cuenta las pruebas, la responsabilidad de las fuerzas de seguridad, y que se revierta la calificación legal a tentativa de homicidio, que es como estaba antes de la liberación.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Marina, la madre del joven atacado, aseguró: “Le sacaron el ojo a mi hijo y porque no lo mató, ¿tiene que estar libre? A menos de un metro y medio le disparó a la cabeza. Lo pudo haber matado”.

La semana pasada el Juzgado de Garantías 5 de Lomas de Zamora le otorgó la excarcelación a Antonio con la justificación de que “no hubo intención de matarlo” debido a que se utilizó postas de goma. 

Por más que sean postas de goma, él sabe que a una cierta distancia se le puede causar daños irreversibles o matar incluso. La justicia tiene que estar de nuestro lado porque él está libre y mi hijo todavía se está recuperando de las secuelas”, manifestó la madre de la víctima.

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Lomas de Zamora se constituyó como querella en la causa pero la jueza rechazó aceptarlos como querellantes con el argumento de que el joven no murió y por lo tanto no constituye un tema de interés colectivo. 

En este sentido, la madre de Ignacio opinó que “la justicia debe tener perspectiva de derechos humanos” y que el policía es un “asesino”. 

“Hicimos otro petitorio para que sean querellantes como fue víctima de gatillo fácil. No queremos que lo de Nacho quede encajonado porque mi hijo está vivo. Es una víctima”, afirmó Marina. 

El ataque ocurrió a mediados de junio cuando un grupo de policías allanó una vivienda ubicada en Villa Albertina, pero era una dirección equivocada. En el marco de la investigación por unos objetos robados en una escuela de Villa Centenario, los efectivos policiales ingresaron al domicilio, en donde se encontraba Ignacio. El joven recibió varios disparos de balas de goma, lo que produjo la pérdida de su vista en el ojo derecho.