La Iglesia de Lomas recordó al diácono asesinado: “Su labor era muy valorada por la comunidad”

La diócesis de Lomas de Zamora reza por el eterno descanso del diácono permanente Guillermo Luquín, de 52 años, quien fue encontrado sin vida este domingo en su casa de la ciudad bonaerense de Témperley. Era referente pastoral en las parroquias carmelitas de Lomas de Zamora y Banfield Este, especialmente en Nuestra Señora del Carmen.

El diácono era referente pastoral en las parroquias carmelitas de Lomas de Zamora y Banfield Este, especialmente en Nuestra Señora del Carmen.

Luquín, quien había nacido el 5 de agosto de 1966, fue ordenado diácono el 19 de octubre de 2002 por el entonces obispo diocesano, monseñor Agustín Radrizzani SDB.

La diócesis destacó que la labor de Luquín era “muy valorada entre los fieles de la comunidad de El Carmen y en El Buen Pastor (Banfield), donde hasta abril, por ejemplo, estuvo guiando a esa parroquia mientras se esperaba el nombramiento de un párroco”.

En la misa en la que el presbítero Esteban Antonio Martín García inició su ministerio, el obispo de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Lugones SJ, destacó “el acompañamiento pastoral de transición” desarrollado por el diácono fallecido, cuya causa de muerte se está investigando.