La familia del repartidor asesinado en Adrogué afirmó que él no se hubiera resistido al robo

A casi una semana del asesinato de Fernando Marino, un repartidor que recibió un disparo en un intento de robo en Adrogué, la familia de la víctima espera que se determine si la pareja detenida fue la autora del crimen. Por ahora se espera el peritaje de los elementos secuestrados en el allanamiento, que coinciden con los vistos en el video de la cámara de seguridad. Los imputados se negaron a declarar este viernes.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Matías, primo de la víctima, explicó: “Son sospechosos que están detenidos porque se los puede relacionar con el hecho pero no está confirmado que sean ellos los que mataron a Fer”.

La familia aseguró que la policía está trabajando bien en la investigación y que no van a descartar otras hipótesis a pesar de la detención de esa pareja en Burzaco. Desde un principio, el caso tuvo ciertas complicaciones ya que no hay testigos oculares que pudieron reconocer a las dos personas que lo atacaron a Marino. 

“La detención nos da el indicio que la policía está actuando sin haber pasado tres días y en un caso que no tenía patente y sin caras reconocidas”, afirmó Matías.

Además, Matías opinó que es difícil que Marino se haya querido resistir debido a que en múltiples charlas, él siempre manifestó que hay que “entregarse al robo”. “Fer quizás hizo un movimiento brusco, quiso frenar o acelerar y le dispararon. No descarto que haya corrido la camioneta o haya pegado un volantazo porque se asustó pero él ya tenía una premisa sobre como actuar en esos casos”, especificó el primo de la víctima. 

El asesinato de Marino ocurrió el lunes 27 de julio al mediodía cuando el repartidor se movilizaba en su Renault Kangoo, color gris, que había comprado una semana antes para comenzar a trabajar. Se estima que buscaba un domicilio cercano en la calle Italia y Bouchard, en Adrogué, donde tenía que entregar un producto. 

En ese instante le pasaron por al lado dos personas en una moto que dieron la vuelta para robarle y le pegaron un tiro en la axila. Hay imágenes de una cámara de seguridad que captó el delito y que muestra cuando Marino se bajó de la camioneta como pudo y se cubrió la herida. 

Luego de que se tiró al asfalto, pasaron dos autos que no se detuvieron para ayudarlo. Sin embargo, un vecino que testificó en la causa, escuchó el disparo y  se acercó para socorrerlo. Si bien la cámara de seguridad no pudo registrar a las personas para que puedan ser identificadas, hay un albañil que vio parte de lo sucedido y el mismo vecino que lo ayudó pudo aportar su versión del hecho.

“Estaba casi inconsciente cuando llegó al Hospital. Mi primo cuando llegó la policía no podía ni hablar del dolor pero lo llevaron al Lucio Melendez junto con este vecino que salió”, explicó el familiar de Fernando.