Heridos, penitenciarios como rehenes y destrozos: Así fue la protesta en la cárcel de Lomas

Casi cuatro horas de negociación, penitenciarios amenazados de muerte, destrozos en todas las instalaciones y heridos leves. La protesta de internos de la Unidad Penal 40 de Lomas de Zamora fue una de las más violentas que se registró el sábado último en la Provincia. Funcionarios del Gobierno provincial y de la Justicia local encabezaron las tensas negociaciones con los presos, que lograron el restablecimiento de las visitas a partir del 14 de este mes.

Las visitas fueron suspendidas el último 12 de marzo mediante un acuerdo voluntario entre las autoridades y las personas privadas de su libertad, y recién luego de ocho meses se pondrá en marcha un plan piloto de visitas de familiares de internos en todas las unidades penitenciarias y alcaldías de la Provincia. Se espera que para el 14 de noviembre se regularicen las visitas.

El eco de otras unidades penales, la imposibilidad de ver a sus familias y algunas demandas estructurales de los reclusos, impulsaron a un grupo de personas de los pabellones siete y ocho de la Unidad 40 para realizar -según plantearon- una manifestación pacífica. 

Sin embargo, alrededor de las 16 y sin el apoyo de todos los internos, tomaron como rehenes a nueve personas, entre quienes se encontraba el jefe de la unidad, y se atrincheraron con piedras en el techo del edificio. 

Cuando los internos saquearon la farmacia, el depósito y rompieron gran parte de los elementos del penal, las autoridades no pudieron contener la situación y plantearon que no iba a ser posible un diálogo si había rehenes de por medio y amenaza de una fuga colectiva. 

En un clima de mucha tensión, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) interpuso un habeas corpus y varios funcionarios se hicieron presentes en el lugar con el fin de entablar una mesa de diálogo y retomar el control del penal. 

“Con un grupo no había posibilidad de diálogo, los internos que fueron heridos fueron por batallas campales entre ellos por dificultades de la convivencia”, advirtió un funcionario que participó de las negociaciones con los internos.

Mientras afuera se hicieron presentes móviles policiales, gendarmería nacional y familiares de los internos, adentro, y con heridos de por medio, a las seis de la tarde se logró un encuentro entre los referentes de cada pabellón y las autoridades del penal que culminó con un acuerdo firmado. 

Tras varias horas desde el comienzo del motín, se liberaron a los rehenes, quienes fueron derivados a distintos hospitales, y se procedió a la requisa de los presos. Según lo relatado, la unidad carcelaria quedó “destruida” ya que prendieron fuego gran parte del lugar y se dieron varios enfrentamientos entre los mismos reclusos.

“Esta es una consecuencia más de la pandemia porque el único contacto que tiene la persona es con su familia y dejó de tenerla pero en una unidad superpoblada, al igual que muchas, hay más probabilidades de que haya conflictos”, analizó otro de los negociadores.

Durante el motín se hicieron presentes los jueces de Lomas de Zamora Alfredo Conti y Gabriel Vitale; Xavier Areses, jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense; German Bauche, titular de la Defensoría General de Lomas de Zamora; Lucía Iañez, Directora Provincial de Acceso a la Justicia y los Derechos Humanos, entre otros.

La violenta protesta del sábado dejó, además de heridos leves tanto desde el sector de los presos como de los penitenciarios, áreas de la Unidad Penal 40 prácticamente destruidas. En los próximos días, desde el Gobierno provincial comenzarán con la reparación de los daños.