Caso Franco Martínez: La familia denuncia que el cuerpo fue “plantado” en la Reserva Ecológica

La familia de Franco Martínez, el joven lomense encontrado en la Reserva Ecológica de Ciudad de Buenos Aires a un mes de su desaparición, exige el cambio de carátula y un peritaje externo ante la decisión del fiscal de caraturar el caso como suicidio. Según lo relatado, el cuerpo fue colgado con una soga casi nueva y que no coincide con el estado que debería tener luego de un mes. 

En diálogo con DiarioConurbano.com, Lisette Martínez, hermana del joven, afirmó: “Alguien entró con el cuerpo de mi hermano y una soga nueva y lo colgó para aparentar un suicidio. Él solo no pudo haber ingresado porque solo puede pasar el personal autorizado”. 

Los abogados de la familia niegan la hipótesis de suicidio, exigen un nuevo peritaje además del realizado por la policía, tener acceso a las cámaras de Rodrigo Bueno y del ingreso por la Reserva, un informe del personal de la Reserva junto con los policías y los bomberos. 

“Sospechamos de todos y si estuviera implicada la policía, no confiamos en las pericias de la institución. Cuando hallan el cuerpo, no estaba suspendido en el aire, sus piernas estaban apoyadas semi arrodillado y el cuerpo no tenía indicios de haber estado 29 días al aire libre”, especificó Lisette.

La investigación pasó a estar a cargo de la justicia de la Ciudad de Bueno Aires que intentó cerrar el caso por suicidio y cremar el cuerpo. Sin embargo, la familia Martínez intentó frenar esto y pedirá el cambió de carátula a averiguación de homicidio. 

Según lo contado, el 20 de agosto encontraron el cuerpo a raíz de un llamado anónimo que recibieron los bomberos y la familia fue notificada el día 21. Desde un inicio, señalaron que Franco no conocía la Reserva, que tenía planes de visitar a su hermana en Almirante Brown ese día y que no sabía hacer el tipo de nudo que tenía la soga. Además, la hermana del joven argumentó que las pericias psicológicas determinaron que no tenía un perfil suicida. 

“No vamos a permitir que quede en la nada. Nos deben la verdad y queremos que se haga justicia. Nos anticiparon que la soga no fue la que produjo la muerte entonces es ridículo pensar que se ahorcó con la soga”, manifestó Lisette. La pericia oficial determinó que la causa de muerte fue asfixia mecánica y que la data de muerte fue el día 23 de agosto.

Lisette destacó que tuvieron que esperar cuatro horas para poder reconocer el cuerpo, que fue dificultoso de reconocer por su estado. Los hermanos de Franco pudieron reconocerlo debido a que en sus bolsillos encontraron la SUBE, el Documento de Identidad y dinero, objetos que no se habían registrado en el informe policial.

Días antes del hallazgo del cuerpo, se determinó que Franco había solicitado dos permisos de circulación, uno hacia la Ciudad de Buenos Aires y otro hacia Almirante Brown debido a que iba a visitar a su hermana.

Con respecto a la investigación, Lisette opinó que “fue malisima desde un principio” y que “no hubo voluntad de resolver el caso”. “Franco fue asesinado y rechazamos la hipotesis de suicidio. Nadie nos explicó que como habiendo tantos controles, cuando necesitamos ubicar a una persona no lo ubican”, alertó la hermana de Franco.