Caso Franco Martínez: Hallan permisos de circulación y un movimiento en su tarjeta SUBE

Tras 25 días de la desaparición de Franco Martínez, un joven que salió de su casa en Villa Albertina y no regresó, se encontraron dos permisos de circulación y los movimientos de la tarjeta SUBE indican que hubo un viaje hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

A pesar de que no se logró el pedido de la familia sobre la destitución de la fiscal Marcela Juan, de la UFI 16 de Lomas de Zamora, se concretó la intervención de un instructor judicial que reveló estos dos nuevos indicios. 

En diálogo con DiarioConurbano.com, Lisette Martínez, hermana de Franco, aseguró: “La investigación cambió porque se encontraron datos que eran obvios y que no tendrían que haberse pasado por alto. Se tiene que comenzar con el pedido de cámara y se piden las interconsultas hospitalarias”.

Los dos datos relevantes sobre la investigación es que se encontraron dos permisos que tenían destino a Almirante Brown y CABA; y por otro lado se revisaron los movimientos de la tarjeta SUBE nuevamente, en los cuales se determinó que hubo un viaje. 

Por ahora se estima que Franco viajó hacia CABA y se debe determinar si le pasó algo en el medio del viaje, si estuvo por alguna zona en particular o si se lo encuentra en algún hospital. 

Si bien la familia del joven no perdió las esperanzas, admitió que el “pronóstico es complejo” y criticó que estos dos datos no se hayan confirmado con anterioridad. Según lo relatado, la fiscal Juan había manifestado que no había indicios de la presencia de una tarjeta SUBE.  

“Son datos básicos, no podemos entender cómo se pasaron por alto. Se enviaron a traves de pedidos por parte de los letrados y nos dijeron que no tenía SUBE registrada. Estamos a la espera de nuevo de que analicen esos movimientos”, especificó la hermana de Franco. 

La familia del joven había realizado varios pedidos, entre los que se encontraba el cambio de carátula a investigación de ilícito, que intervenga la Policía Federal por los recursos tecnológicos que manejan y que el rastrillaje lo realice el perro Bruno, a cargo de Diego Tulla, y no los entrenados por el servicio de penitenciaría. 

Sin embargo, transcurridos tantos días el rastrillaje ya no tiene sentido y en teoría la Policía Federal comenzará a intervenir. En un principio todas las medidas no fueron consideradas y la carátula continua como búsqueda de paradero.

Además, la familia criticó nuevamente el trabajo de la fiscalía y Martínez advirtió “ya no la tienen en cuenta”. “Hay una falla desde el principio en la comunicación con ella, no nos informó nunca nada y tampoco atiende los pedidos de nuestros abogados”, alertó la hermana del joven desaparecido. 

Franco se fue de su casa el jueves 23 de junio y su familia hizo la denuncia 48 hs después para que comience a ser buscado. A pesar de la espera, la familia alertó durante la marcha que recién luego de 11 días dispusieron a los perros de búsqueda.