Opinión: Soplan vientos esperanzadores en Latinoamérica

Claudio Morell

Por Claudio Morell (*) Se abre en América Latina y el Caribe un proceso esperanzador que acaba con los días de los nefastos Donald Trump, Mauricio Macri y el Grupo de Lima, quienes durante estos últimos años intentaron poner de rodillas a nuestros pueblos apegándose a las recetas del neoliberalismo que empobrece hasta la indigencia, reprime y asesina.

 

Celebro la asunción de Luis Arce como presidente de Bolivia, electo de forma legítima y democrática, especialmente por los sectores populares e indígenas que hasta la llegada de Evo Morales y luego con el gobierno de facto de Jeanine Áñez fueron marginados sistemáticamente.

 

Admiro la paciencia, la tenacidad y las convicciones del pueblo boliviano, que en un año terminó con el golpe de estado orquestado por Estados Unidos y la Organización de los Estados Americanos (OEA), como sucede históricamente.

 

Asimismo, es una victoria enorme el regreso de Evo a su país, que con la ayuda del gobierno nacional de Alberto Fernández y Cristina Fernández pudo exiliarse. Hoy, minutos antes de cruzar la frontera, junto a nuestro Presidente, Evo agradeció a las argentinas y los argentinos porque durante todo este año le dimos asilo: “Me salvaron la vida”, expresó. Son palabras que como latinoamericanos y latinoamericanas no podemos olvidar porque representan la unidad, un legado que también nos dejaron Néstor Kirchner y Hugo Chávez.

 

En ese marco, estoy seguro de que las elecciones del 6 de diciembre de Venezuela también serán un momento esperanzador porque terminarán con el golpe disfrazado de Asamblea Constituyente de Juan Guaidó y compañía.

 

Por otra parte, quiero expresar mi satisfacción por la victoria de Joe Biden sobre Trump en las recientes elecciones de Estados Unidos. Se va de la Presidencia un ser siniestro y poderoso que no tuvo tapujos en continuar con el ataque a países ricos en recursos pero pobres por los bloqueos, responsabilizándolos con la excusa de que la democracia supuestamente está en peligro. Como en Cuba o Venezuela.

 

También, estas elecciones norteamericanas llevaron por primera vez a una mujer a la vicepresidencia, Kamala Harris. Se trata de un quiebre que demuestra un compromiso del próximo gobierno con los derechos de las mujeres como pilares fundamentales de las democracias. Ojalá este momento siente un precedente y que Norteamérica cuente con un mandato más humano en su relación con Latinoamérica.

 

(*) Referente de Unidos y Organizados Provincia de Buenos Aires