Opinión: Desde Unidos y Organizados apoyamos las medidas de Alberto Fernández para bajar los precios

Claudio Morell

Por Claudio Morell (*) En 2006, el entonces presidente Néstor Kirchner tuvo la firme decisión política de increpar a los sectores ganaderos diciéndoles que a ellos “no les interesa exportar a costa del hambre de los argentinos”, y suspendió las exportaciones de la carne vacuna durante seis meses para frenar el alza de los precios en el mercado interno. Una medida que hoy el gobierno nacional revive por treinta días, mientras la Mesa de Enlace, como era previsible, responde con un lockout patronal que confirma que para los empresarios millonarios que nuclea no tiene sentido atender la mesa de las familias trabajadoras porque no es negocio rentable.

Frente a situaciones como esta, en la que luego de un año la suba llega a casi el 65 por ciento en medio de una pandemia sin precedentes y de una crisis económica que es arrastre de los cuatro años de mandato de Mauricio Macri, desde Unidos y Organizados Provincia de Buenos Aires apoyamos las medidas que tomó el presidente Alberto Fernández para bajar los precios de la carne y cuidar a las familias humildes y trabajadoras. Sostenemos que hay que actuar sancionando duramente a los grupos económicos concentrados que especulan con el hambre de los argentinos y las argentinas. ¿Cómo se explica que por fuera del programa Precios Cuidados algunas cadenas y carnicerías de barrio vendan el kilo de carne picada a alrededor de 800 pesos?

Es muy importante también que el equipo económico del presidente Alberto Fernández haya decidido inyectar dinero en el mercado interno para reactivarlo y fortalecerlo. Claro que se trata de una serie de medidas de emergencia arriesgadas porque generan inflación, pero aun sin esta iniciativa la inflación sube cada vez más a causa de que la vieja oligarquía vendepatria se lleva lo mejor de nuestras tierras al exterior y deja migajas a precios internacionales para el bolsillo de las clases medias y bajas de nuestro país. Para tener una idea de semejante egoísmo, estos dirigentes nos ofrecen apenas 8.000 toneladas de carne por mes, cuando en realidad consumimos 200 mil.

 

Los que representan a ese sector nucleado en la Sociedad Rural Argentina (SRA), Coninagro, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la Federación Agraria (FAA) y, específicamente, el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, argumentan que el Estado no puede tomar una medida de esta índole porque son quienes dan empleo y mantienen activa la productividad en todo el territorio nacional. Pero lo cierto es que este “campo” es uno de los principales responsables de que los niños y niñas de los sectores más empobrecidos de nuestro país no accedan a una buena dieta alimentaria que les permita crecer saludables, estudiar, jugar y desarrollarse como personas con derechos.

 

No hay que olvidarse de que tanta mezquindad también la referencian los funcionarios y funcionarias de Cambiemos que gobernaron la Argentina desde 2015 hasta 2019, período en que beneficiaron a los grandes empresarios agroexportadores eliminándoles las retenciones. Precisamente, a menos de una semana de haber asumido la Presidencia, Mauricio Macri firmó un decreto por el cual eliminó las retenciones a la exportación de trigo maíz, soja y carne.

La derecha siempre está al acecho cuando se trata de distribución de la riqueza, cuando mínimamente sus intereses son tocados, y para eso cuentan con la complicidad de los grandes medios de comunicación. Son actitudes poco democráticas y autoritarias de la oposición y de los que más riqueza acumulan.

Insisto en la urgencia de que al presidente Alberto Fernández y su equipo económico no les debe temblar el pulso para sancionar con severidad a los formadores de precios que atentan contra el alimento de los argentinos y las argentinas, porque el alza de precios en la carne vacuna y la reacción del sector es apenas un asomo de lo que se viene: lo más probable es que este problema lo trasladen a otros rubros alimenticios.

En momentos como estos, hay que mirar un poco hacia atrás en la historia, revisar las situaciones que se repiten, cómo el Gobierno piensa resolver la cuestión y cómo en su momento lo hicieron Néstor Kirchner y Cristina Fernández enfrentando al poder. Como dijo Néstor, “primero que coman los argentinos”.

 

(*) Referente de Unidos y Organizados Provincia de Buenos Aires y subsecretario de Educación Popular del Municipio de Lomas de Zamora