Opinión: Construyamos un Proyecto Nacional con soberanía económica, independencia, y justicia social

Por Claudio Morell  (*) Desde 1492, América Latina y Caribeña lucha por construirse a sí misma. Nuestra historia está llena de grandes gestas históricas que protagonizaron hombres y mujeres que se organizaron, se unieron y pelearon para construir un proyecto nacional propio, inserto en el mundo pero con autonomía. Sin embargo, como desde entonces, las minorías que se apropian del poder y las riquezas de estas tierras accionan sin escrúpulos para impedir que vivamos en libertad.

 

Por eso, en el Día de la Soberanía Nacional, me parece urgente reflexionar, pensarnos y debatir sobre la importancia de cimentar nuestra identidad con un Proyecto Nacional, Popular, Democrático y Feminista, tal como lo plantea la Vicepresidenta de la Nación y conductora de este proceso, Cristina Fernández de Kirchner.

 

Hoy, la grieta entre los argentinos y argentinas la inventan todos los días esos pocos sectores que detentan el poder en nuestra Patria, los capitalistas argentinos dueños de vastos territorios que servilmente se entregan a los pulpos financieros internacionales y a potencias como Estados Unidos y algunos países de Europa con el objetivo de tener un lugar entre los más ricos del mundo.

 

Estos vendepatria son los mismos a los que les conviene devaluar en vez de producir, son los mismos que viven del contrabando en los puertos públicos y privados, que depositan en paraísos fiscales las fortunas monumentales que amasan a costa del trabajo del pueblo.

 

Son aquellos que, a fin de concretar ese plan sistemático, bajan el gasto social y se roban los créditos de los bancos públicos. Los que, en nombre de una falsa democracia, se enriquecen defraudando al Estado. Son la patria financiera, la patria contratista. Delincuentes, estafadores, ladrones.

 

Todos los días, con la ayuda de los medios hegemónicos y el Poder Judicial, estos sectores que concentran fortunas y se resisten a distribuirlas equitativamente, regalan nuestras tierras y recursos naturales para que no sean bienes sociales y, en consecuencia, no podamos construir poder popular, un Proyecto Nacional Industrial que erradique la pobreza.

 

Con su mediocridad y avaricia, esas minorías tratan de confundirnos, de dividirnos, de matarnos, de quitarnos las fuerzas que históricamente nos identifican. Pero nosotros y nosotras seguimos siendo raíz fuerte, semilla que germina y jamás muere. Somos cultura, somos historia, soberanía. Y por sobre todas las cosas, si nos unimos, seremos presente y futuro eternos.

 

Profundicemos, entonces, el proyecto político de Alberto Fernández y Cristina Kirchner para distribuir la riqueza y aportar a la mejora de la calidad de vida de millones de argentinos y argentinas.

 

(*) Referente de Unidos y Organizados Provincia de Buenos Aires