Opinión: Con un Estado Presente y con solidaridad hacemos frente al coronavirus

Por Lic. Laura Berardo (*) Este viernes 10 de abril el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, nos planteó la importancia de dar continuidad a la cuarentena mediante aislamiento social para seguir reduciendo el contagio del Coronavirus y disminuir el impacto en el sistema sanitario con el objeto de poder atender a todas las personas infectadas. Fundamentó su decisión, para que valoremos el esfuerzo que estamos haciendo, en los buenos resultados obtenidos hasta el momento en argentina en comparación a las políticas que tomaron otros países donde no les fue tan bien; también agradeció al compromiso de la ciudadanía y de los y las dirigentes para afrontar esta situación tan especial.

En relación a esto, es importantes reforzar la idea de que la pandemia del coronavirus nos compromete, esencialmente, a cuidarnos y cuidar a les otres para garantizar los derechos esenciales e inalienables de la salud y la vida.

Informarnos sobre el desarrollo mundial de la misma, su impacto en la dinámica de las sociedades de nuestra región, el estado sanitario de nuestras poblaciones y ser parte de las medidas de prevención, contención y mitigación para reducir la trasmisión del virus es una responsabilidad ciudadana.

El sostener el Aislamiento Social Preventivo Obligatorio, respetar las medidas de distanciamiento físico y de higiene construyendo consciente, solidaria y colectivamente las condiciones para que en cada espacio privado y público que transitamos se cumplan, es una forma de ser protagonistas junto a las autoridades políticas y sanitarias del garantizar que enferme la menor cantidad de personas posible.

Pero quienes intervenimos en las relaciones sociales con enfoque de derechos, observamos que es complejo dar batalla al nuevo coronavirus que infectó en el mundo a más de 1,8 millones de personas y mato 116052 (13/4/20), con el estado de situación que nos dejó el gobierno de Cambiemos que profundizó la desigualdad social y debilitó el rol integrador del Estado.

Los resultados que obtengamos, claramente van a responder a las decisiones políticas que prioricen los gobiernos y a la capacidad de comprensión y accionar colaborativo del entramado social.

 

#CuidarteEsCuidarnos

 

Esta consigna oficial nos invita a re reflexionar sobre que significan “los cuidados”, cómo se desarrollan, quiénes los desarrollan, hacia quiénes se dirigen, cuánto refiere a lo individual y cuánto a lo colectivo,  cuanto es una responsabilidad del seno de lo familiar, las mujeres, vínculos cercanos o políticas del estado.

Desde los espacios feministas y nuestros nuevos ministerios de las mujeres géneros y diversidades junto a otros ministerios como el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación , nos encontrábamos viendo la importancia de instalar en la agenda pública la necesidad de construir las políticas de cuidados con perspectiva de género (distribución de roles y recursos, presencia estatal) hacia quienes en nuestras vidas cotidianas requieren de una protección mayor por su condición de ser niñe, adulta/o mayor y/o transitar un problema de salud que implica alguna dependencia.

Las acciones requeridas para enfrentar la pandemia impuso con mayor relieve el debate cuando  nos interrogamos: cómo hacer para garantizar las medidas de aislamiento que protegen la salud de todes sin poner en riesgo la supervivencia y la resolución de las necesidades básicas de los sectores más vulnerables por ser grupo de riesgo o por su actual condición social, etárea o de género.

Pensar y ejecutar las políticas de cuidado integralmente con alto protagonismo y conducción del Estado en relación con las redes comunitarias y reconociendo la importancia de garantizar derechos a quienes tienen menos posibilidades de acceso y autonomía es una perspectiva, que a diferencia de otros países latinoamericanos como Brasil, Chile, entre otros,  o centrales como EEUU, se impuso en la Argentina.

El tener que actuar urgentemente para atender y mitigar los efectos de la pandemia ha hecho emerger multiplicidad de problemas sociales que interpelan  procesos de asistencia, funcionamiento institucional y paradigmas sociales, culturales, sanitarios y económicos en los que se enmarcan.

Pensar la política de cuidados en profunda articulación con los sistemas de protección social que en argentina se expanden y contraen según modelos más estatistas o más liberales es un desafío a abordar. Afrontar dicho desafío, con un gobierno que en plena crisis socio sanitarias ha priorizado la salud de  la población y la inversión social por sobre los intereses especulativos de sectores económicos concentrados, financieros y mafiosos que endeudaron letalmente al estado argentino y a las y los ciudadanos argentinos, es una oportunidad.

 

Inversión Social y Sanitaria es Cuidar e Integrar

 

En EEUU, país profundamente neoliberal y con sus sistema de salud mercantilizado, teniendo el 1er fallecido el 10 de marzo muy posterior y tardíamente comenzó cuarentena en algunos estados: se infectaron con coronavirus 562 506 personas y fallecieron 22 151. En Argentina, ante un sistema público de salud debilitado, se extendió la emergencia sanitaria el 14 de marzo con el objetivo de fortalecer en recursos el sistema sanitario y el 19 se inició el aislamiento obligatorio: se infectaron 2208 personas, fallecieron 95.

Estas vidas afectadas, que estadísticamente se sintetizan en números, son resultados de decisiones gubernamentales que merecerían ser analizadas.

En esta breve nota tan solo llegaremos a destacar, que el gobierno nacional Argentino conducido por el Presidente Alberto Fernández y en conjunto el comité interministerial para el abordaje de la pandemia del Covid 19, reconociendo un contexto de complejidad económica heredada por los niveles de endeudamiento y recesión del mercado interno, con un 35,2% de pobreza (2do semestre  2019) y un 40% de informalidad laboral, durante el medio mes de marzo y de abril, tomo aproximadamente 60 medidas Covid -19 anunciadas mediante Boletín Oficial. Las mismas fueron consensuadas con expertos, áreas específicas del estado, gobernadores, intendentes y con acompañamiento mayoritario de la oposición política.

Estas medidas, en el marco de la cuarentena,  se dirigen a proteger la salud de la población en su sentido más amplio (bienestar físico, mental y social), fortaleciendo el sistema sanitario con un Fondo Especial Covid 19 de $1700 millones, ampliando la asistencia alimentaria directa en 38.700 millones que se suma a los $60000 millones planificados para la tarjeta Alimentar, fortaleciendo los sectores más vulnerables con bonos extraodinarios de $3000 pesos para las jubilaciones mínimas , las AUH y las AUE, un Ingreso Familiar de Emergencia de $10 0000 para aquellos sectores informales que no pueden trabajar debido al aislamiento, licencias con goce de sueldo y trabajo remoto para el sector público que no es servicio esencial, prohibición de despidos por 60 días, un fondo de garantía de $30 000 millones para las Pymes, prohibición de aumentos de precios y de cortes de servicios, creación del programa para la emergencia financiera provincial con $120 000 millones, entre otras.

Sabemos que la inversión económica en los sectores vulnerables genera mayor equidad pero para que esta sea efectiva hacia reales políticas de justicia social -desde los abordajes institucionales integrales e interjuridiccionales, desde las acciones territoriales e incluso desde los aportes de las ciencias sociales- tenemos que tener capacidad de comprender que la igualdad de oportunidades se construye según cada contexto, cada territorio, practica cultural. Que la igualdad de oportunidades para garantizar la salud y el desarrollo humano no solo es económica, sino que también es acceso a la información y a la educación , es reducir las violencias, es mejorar las condiciones de habitad, es poder trabajar en el entorno cercano y con las capacidades propias.

En los barrios populares poder hacer frente a la pandemia en el marco de las recomendaciones dada por nuestro gobierno, requiere de la participación ciudadana para construir estrategias comunitarias donde el aislamiento preventivo y obligatorio no obstaculice el derecho a la alimentación, a la educación, a la salud, al ingreso, a la recreación

Por eso se necesita la solidaridad del comedor comunitario, la institución que  facilita el acceso a las tareas escolares remotas, los operativos barriales de vacunación, las changas en el barrio, los espacios para la niñez.

En los barrios con vulnerabilidades para lograr la cuarentena y cuidar la salud, la solidaridad comunitaria es fundamental, y ésta articulada con el Estado  es imprescindible para ganarle al coronavirus y a la desigualdad. Por eso también decimos #QuedateEnCasa  #QuedateEnElBarrio.

 

(*) Subsecretaria del Desarrollo Humano, Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Docente de las UNLZ y UNAJ- (escrita13/4/20)