Opinión: Ante la pandemia por Covid-19, más Estado y más organización social

Por Paola Rezano (*)Estamos viviendo una situación impensada hace tan solo 4 meses, la pandemia mundial provocada por la expansión del virus Covid-19 ha visibilizado aún más fuertemente las desigualdades sociales y los años de políticas neoliberales de endeudamiento y vaciamiento, sobre todo los últimos 4 años pasados en la Argentina con el Gobierno de Macri, nos dejan hoy sus consecuencias.

La gran mayoría de nuestra sociedad, acompañada por los gobiernos nacionales y provinciales,  estamos haciendo esfuerzos tremendos  sabiendo que la cuarentena, el cuidarnos entre todes y la solidaridad son nuestras herramientas y, por supuesto, un Estado  presente ante la crisis sanitaria, económica y social producida por la pandemia.

La irresponsabilidad política de los  sectores de cambiemos que piden la apertura y el fin de la cuarentena es enorme. Ponen en riesgo la vida de millones y millones de argentinos y argentinas. No les importa nada la economía porque son los que durante 4 años nos endeudaron solo para favorecerse y fugar capitales, no les importa nada la salud porque son los y las que la desfinanciaron y vaciaron. Sin embargo presionan y hacen lobby buscando en nuestro país situaciones similares a las que, lamentablemente, están viviendo pueblos hermanos como el de Brasil, Bolivia, Chile y Perú. Bolsonaro, Piñera, la dictadura boliviana siguen las recetas neoliberales de Trump sin asistencia a los sectores populares y con la teoría del contagio de rebaño donde muchos y muchas deben morir para mantener en funcionamiento sus economías de mercado.

El gobierno nacional de Alberto Fernández y Cristina Kirchner y el provincial en cabeza de Axel Kicillof y Verónica Magario tomo otras desiciones desde el inicio de la pandemia y hoy que, en conurbano y capital, estamos en el momento más crítico de aumento de contagios, sigue poniendo por delante la vida, porque esa es la única manera de reconstruir un país donde quepamos todes. No hay dicotomía entre salud y economía si hay un Estado presente que actué y ante la emergencia asista a los y las más vulneradas.

Los operativos Detectar y sanitarios en los barrios populares del conurbano, la búsqueda activa de focos de contagio sabiendo que las condiciones habitacionales, higiénicas, sociales empeoran la situación, son acciones posibles en el marco de la presencia fuerte del gobierno nacional y provincial pero también fundamentalmente de las organizaciones sociales y comunitarias. Que son las que en los barrios asisten alimentariamente y construyen redes de solidaridad entre los vecinos y las vecinas.

Recibimos, el 10 de diciembre, un país arrasado que ni siquiera tenía Ministerio de Salud, un Ministerio de Desarrollo Social sin políticas públicas y sociales, con nuevamente deuda externa y los buitres acechando, toda esta real pesada herencia que tiene responsables concretos. Hoy estamos atravesando uno de los momentos más difíciles de la pandemia con ese piso de partida pero con la firmeza y decisión de nuestro Presidente de que no hay economía posible sin personas, sin trabajadores y trabajadoras con salud que la sostenga y la muevan. Pero tampoco hay economía posible sin distribución de la riqueza, y algo que la pandemia mostro hasta los y las que nunca quisieron ver, es que la desigualdad y la precariedad laboral de miles y miles de personas ya no es posible en nuestro país. Por eso es importantísima la expropiación de una empresa como Vicentin para construir soberanía alimentaria y también es imprescindible que se apruebe el aporte extraordinario a las grandes fortunas, que esas 12000 personas con riquezas extremas aporten ante este momento de crisis.

Sigamos sosteniendo las redes de solidaridad en cada barrio, sigamos quedándonos en casa y en el barrio para cuidarnos pero sobre todo para cuidar al otre.

(*) Concejal de Lanús (MC). Actual directora Nacional de Desarrollo Humano del Ministerio de Desarrollo Social.