Violencia policial en Solano: “Vinieron directamente a matarlo, ni preguntaron”

La familia de Horacio Eduardo Cevallo, un joven de 23 años que murió en un procedimiento ilegal que realizaron tres policías en San Francisco Solano, Almirante Brown, denunció que “vinieron a matarlo” y exige que se haga justicia. El hecho ocurrió el pasado 29 de diciembre mientras el hombre con su pareja intentaban vender una moto que no sabían que era robada.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Claudia, pareja de la víctima, aseguró: “Directamente vinieron a matarlo, ni quisiera preguntaron. El enfermero que estaba ahí les advirtió que no tenía pulso y ellos decían que se hacía el desmayado”.

Los policías, dos locales de Florencio Varela y uno de la Ciudad, fueron imputados por disponer este procedimiento sin autorización previa en una estación de servicio ubicada en Donato Álvarez y Monteverde, en San Francisco Solano, partido de Almirante Brown. 

Horacio y Claudia habían intercambiado su moto por otra, esa mañana, y decidieron venderla ese mismo día porque necesitaban la plata. La pareja no sabía que era robada y luego de contactarse con un comprador. Justamente, este era el dueño original del vehículo y les tendió una trampa en el intento de recuperarlo y “hacer justicia”. 

“Cuando llegamos, no pasaron ni dos minutos y se acercaron dos masculinos, mi marido tenía la moto. Nos pidieron que la prendamos y cuando mi marido se da vuelta el de atrás se le abalanza. Después veo que bajan otros dos de un auto y me apuntan con un arma sin decirme nada”, relató la mujer que pensó que era un robo. 

Los tres primeros policías – uno de la Ciudad y los otros dos de la Local de Florencio Varela  – esposaron a Horacio y lo acostaron en el piso. Cuando la mujer se dio vuelta, advirtió que su esposo ya no se movía y tenía los ojos cerrados. A pesar de que ella les pidió que lo suelten por sus problemas de corazón, ellos le repitieron que se hacía el desmayado. 

“Yo le gritaba que nosotros no le robamos nada, que no sabíamos que esa moto era robada y uno me decía que me muera porque era una rata”, aseveró. Un hombre que dijo que era enfermero, fue a tomarle el pulso a Horacio y le expresó a los policías – que estaban de civil – que le sacaran las esposas así podía realizarle reanimación cardiopulmonar. Sin embargo, los imputados no los dejaron. 

“El enfermero dice que estaba sin pulso pero ellos repetían que se estaba haciendo pero mi marido ya estaba muerto porque en ningún momento reaccionó”, contó Claudia. 

La ambulancia llegó 45 minutos después y a pesar de que intentaron reanimarlo dos veces, el hombre estaba muerto. Luego Claudia fue a hacer la denuncia por el homicidio y pudo mostrar las conversaciones con el hombre que que les vendió la moto robada.

“Ellos actuaron por su propia voluntad, sin ninguna orden. No sabíamos que era robada pero por ahora imputaron a tres de ellos y nosotros queremos que involucren al dueño de la moto también”, planteó.

El fiscal de la UFI 4 de Lomas de Zamora, Leonardo Kaszewski, imputó a los tres policías de “incumplimiento de los deberes de funcionario público” y caratuló la muerte del joven como “averiguación causales de muerte”.

El fiscal espera el resultado de la autopsia para determinar si el accionar de los policías pudo provocar o no la muerte de Cevallo.