Tras la condena a los criminales, la familia de Diego Lazarte afirmó que “no se hizo justicia”

La familia de Diego Lazarte, un joven de 23 años asesinado en El Jagüel, consideró que “no se hizo justicia” luego de que los dos imputados fueron condenados en un juicio abreviado a 15 años de prisión. El hecho ocurrió en febrero de 2017 y la víctima falleció unas horas después de ser baleado, en el Hospital Santamarina de Monte Grande.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Pabla Benitez, manifestó: “No era lo que esperábamos, no lo recibimos para nada bien. Estaba todo para que se desarrolle en el marco de un juicio oral y público pero a último momento un testigo clave se dio vuelta y nos cambió todo”. 

El juicio abreviado es un proceso que consiste en un acuerdo entre la defensa y la fiscalía para aplicar una pena determinada y se suele utilizar cuando hay falta de pruebas. Este acuerdo fue efectivizado por el Tribunal Oral en lo Criminal, que condenó (TOC) 6 a Ariel Álvarez y a Daniel Echaverría por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

En este sentido, Benítez explicó que cuando la fiscal vio la inseguridad del testigo principal, les recomendó no ir a un juicio oral porque podría terminar con la libertad de los acusados. “Semanas previas al juicio iba todos los días a casa a pedirme que no quería declarar porque tenía miedo y a partir de que él se dio vuelta, la fiscal nos planteó esto”, relató la madre de Lazarte. 

La familia del joven esperaba que el juicio fuese oral y termine con una prisión perpetua ya que estaban todas las pruebas para realizarlo de esta manera. A pesar de que este testigo, quien era amigo de la víctima, no declaró, otras personas que vieron el hecho de lejos pudieron acercarse a relatar lo sucedido y es por eso que se logró una pena de 15 años.

“No se hizo justicia y nunca, por más que estén detenidos, se hará justicia, porque eso no me devuelve la vida de mi hijo”, aseveró la madre de Lazarte. 

En este marco, la familia comentó que “uno de los detenidos solicitó prisión domiciliaria” y que esperan que sea denegada ya que consideran que “no tiene enfermedades preexistentes ni es mayor de 70”. 

“No queremos que tengan beneficio con él, esperamos que no la dibujen. Vamos a luchar para que no le den domiciliaria”, afirmó.

Lazarte fue atacado el 5 de febrero de 2017 y recibió un disparo en el corazón luego de que dos hombres en una moto lo interceptaron en la calle Máximo Paz al 1400 y uno se bajó para dispararle. El joven falleció en el Hospital Santamarina de Monte Grande horas más tarde y los imputados fueron detenidos luego de dos allanamientos y un seguimiento de los hechos.

La investigación fue llevada adelante por el fiscal Juan José Vaello, de la UFI 2 de Echeverría. El primer detenido fue Ariel Damián Álvarez, de 27 años. Más tarde, cayó Daniel Echavarría.