Teresa Acosta: “Me dijo que él no tenía nada para perder y que me iba a pegar un tiro en la cabeza”

A más de dos meses del violento ataque que sufrió en Ingeniero Budge por parte de su ex pareja Alfredo Falcon, Teresa Acosta se recupera de las heridas e intenta retomar su rutina, aunque, eso se vuelve imposible ya que el potencial femicida sigue prófugo y la Justicia no tiene novedades sobre su paradero. Además, la Fiscalía no le entregó el botón antipánico y le retiró la custodia que había en su casa.

“Todavía no se sabe nada de él, parece que se lo tragó la tierra. Yo acá estoy, recuperándome. Mejorando. Estoy con tratamiento psicológico, pero estoy bien. No quedaron secuelas e intento llevar mi vida con normalidad”, contó a DiarioConurbano.com, Teresa, quien fue dada de alta un mes después del ataque.

Pasaron dos meses desde aquel sábado 16 de noviembre cuando Falcon la persiguió para matarla. Previamente, Teresa había pedido una perimetral que el violento no respetaba.

“Ese día fui a comprar para cenar. Iba con una amiga por Budge. Salí de la carnicería que se llama los Morrones, crucé y lo vi. Abrió la mochila y me dijo: ‘Vos pensaste que nunca te iba a encontrar y ahora te voy a matar’. Abrió la mochila para sacar el arma y corrí hacia enfrente. Entré a la panadería y le dije a las chicas que cierren las persianas porque me estaban siguiendo. Las estaban bajando y entró detrás de mí. Directamente venía para pegarme el tiro en la cabeza. Me dijo que él no tenía para nada perder y que ahora me iba a matar”, recordó Teresa.

Falcón le disparó a quemarropa frente a una multitud de personas que se encontraban ese sábado en la panadería La Poro. Fue trasladada de forma urgente al Hospital Gandulfo donde fue intervenida quirúrgicamente y un mes después le dieron el alta.

A pesar de que Teresa lo denunció y le puso una perimetral “a él nunca le importó”. La acosó, la violentó hasta que le disparó sin mediar palabras. “Pasaba por mi casa amenazándome, cambié como seis veces el número porque siempre lo conseguía y me amenazaba”, relató.

Mientras la violencia avanzaba, la Justicia no avanzó en proteger a Teresa y a su familia. “En un momento, aparecía en la escuela de mi hijo. Sabía todos mis movimientos, a la hora que llevaba a mi hijo al colegio, a la hora que salía de mi casa, tuve que cambiar mis horarios. Cuando se enteró que rehíce mi vida, fue terrible”, detalló.

Desde el día del ataque, la Policía no pudo dar con el paradero de Falcón. Una de las hipótesis que maneja la familia es que la familia lo ayudó a escapar. “Creemos que su hija Rosana lo está ayudando porque no puede ser que no lo encuentren”, manifestó.

Además, la Fiscalía todavía no le entregó el botón antipánico: “Me bajaron una aplicación de Alerta Lomas, pero no sé. Custodia tampoco tengo cuando antes tenía custodia dinámica, solo vinieron una semana después de que salí del hospital. Solo me llaman por teléfono la Policía para saber si pasó algo”.

“No solamente que estamos solos, estamos sin custodia y sin nada”, concluyó.