“Tengo ganas de que se haga justicia de una vez por todas”

Luego de 20 años de impunidad, la causa por la Masacre de Wilde fue elevada a juicio oral en una decisión histórica. En 5 meses, el juez de Garantías de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, dispuso que ocho ex policías sean sentados en el banquillo de los acusados. Claudio Díaz, único sobreviviente del hecho en que fueron asesinadas cuatro personas, expresó su deseo de justicia.

El único sobreviviente de la Masacre de Wilde, Claudio Díaz, celebró la elevación a juicio de la causa tras 20 años y expresó afirmó que tiene “confianza” en la justicia, aunque sólo va a “creer” cuando culmine el proceso.

“Me pone contento. Tengo ganas de que se haga justicia de una vez por todas, la espera ha sido larga en estos 20 años”, expresó Díaz en declaraciones a Aire Nativo, que se emite por Radio Ele.

La causa fue elevada a la instancia oral por el juez de Garantías 8 de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, y  llevará a los tribunales a ocho ex integrantes de la Brigada de Investigaciones de Lanús acusados de cometer los asesinatos.

“Cada vez que esto se mueve (por el expediente) te saca una sonrisa. Sé que existe una justicia que tarde o temprano va a llegar, más allá de que uno por momentos se cansa de esperar. Tengo confianza, que no crea es otra historia, sólo voy a creer cuando se complete el juicio y ahí voy a querer a mi país”, aseguró Díaz, quien mantiene sentimientos encontrados con el poder judicial.

El brutal cuádruple homicidio ocurrido en 1994 es uno de los casos emblemáticos de gatillo fácil. Once ex policías de la Brigada de Investigaciones de Lanús fueron los apuntados, aunque el poder de las influencias les permitió gozar del sobreseimiento hasta que la Suprema Corte bonaerense decidió reactivar la causa.

El juez de Garantías 8 de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, dispuso la elevación a juicio oral de la causa y acusó a los ocho ex policías de cuádruple homicidio simple y tentativa de homicidio, en este caso por Claudio Díaz.  

“Es como que uno encierra todo en una caja y la va abriendo a cada momento para ver que pasa o no. Espero que las cosas se muevan de verdad, porque siempre hubo algunas ‘caricias’, pero todo quedaba en la nada. Intenciones hubo, pero no sé quién las frena o porqué”, apuntó.

Y recordó aquel momento en que vivieron una “pesadilla en vivo” con su amigo Edgardo Cicutín, fallecido en el hecho: “Edgardo y yo éramos dos personas normales que iban a trabajar y de golpe el destino, o las cosas malas que ocurren siempre en este país, nos puso en este episodio horripilante”.

Por su parte, Eva Cicutín, madre de Edgardo Cicutín, quien iba en el Dodge 1500 cuando recibieron los disparos de la policía, afirmó que “no esperaba la decisión de elevar la causa a juicio oral por cómo se había manejado todo desde que la tuvo el juez Emilio Villamayor”.

En diálogo con DiarioConurbano.com, la mujer expresó: “ahora tengo esperanzas de que se haga justicia en el juicio oral”. En tanto, consideró que “hubo muchos intereses para que todo permaneciera impune hasta ahora”.

Eva Cicutín resaltó que “la elevación a juicio es, en gran parte, fruto de la lucha de los familiares de las víctimas sino todo se hubiese olvidado”.

“Esto es un hito muy importante. Significa un cambio en el paradigma que venía dominando en la causa que siempre beneficiaba a los policías que mataron”, expresó Raquel Gazzanego, viuda de Edgardo Cicutín.

En diálogo con DiarioConurbano.com, resaltó la importancia de que “la Justicia considere una violación a los derechos humanos que permanezca impune un caso donde varios policía salieron matar a varias personas”.

En tanto, opinó que si finalmente se concreta el juicio oral “se va a sentar una jurisprudencia muy grande sobre muchos casos en lo que hay impunidad por años”.

Raquel Gazzanego reconoció que tenía una luz de esperanza desde que el juez de Garantías Gabriel Vitale comenzó a intervenir en el caso, hace cinco meses, y destacó su labor.