Prisión perpetua para el hombre que mató a su pareja de un golpe en Budge

La Justicia de Lomas de Zamora condenó a prisión perpetua a Juan Eugenio Zabala, único imputado por el femicidio de María Magdalena Ojeda, quien fue asesinada de un golpe en la cabeza en 2017 en Ingeniero Budge. El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 consideró por unanimidad que el acusado cometió “homicidio calificado en el cual medio violencia de género”.

Fabián Ojeda, hermano mayor de la víctima, aseguró en diálogo con DiarioConurbano.com: “Creo que se hizo justicia. Estamos muy conformes con la pena porque sacamos a una lacra de la calle y no va a lastimar más a nadie”.

Mientras el fiscal a cargo, Hugo Carrión, había solicitado prisión perpetua para Zabala, único imputado por el femicidio, la defensa sostuvo que el hombre “no participó del hecho” pero en el caso de que se lo condene, se consideren los atenuantes.

El día 11 de enero de 2017 María salió de su casa cerca de las 10 de la noche con la excusa de que se dirigía a la casa de uno de sus hermanos porque cuidaba a sus sobrinos por la mañana. Sin embargo, nunca llegó y se estima que se encontró con el imputado, que en aquel entonces era su pareja.

Luego de esa noche, la familia de la víctima no volvió a saber de ella y la buscaron por 20 días hasta que apareció internada como NN en el Hospital Presidente Perón, de Avellaneda. La autopsia reveló que María fue golpeada en la cabeza “por un mecanismo violento” que le produjo el hundimiento de cráneo, y se desestimó que fuera producto de una caída.

Con respecto al desarrollo del juicio, Ojeda afirmó que “todos actuaron bien, tanto el fiscal como el tribunal”.

“A pesar del dolor de mi familia, queremos que esto no siga pasando. Siempre se ven casos en donde matan a las mujeres y a los pequeños. Este hombre no le va a hacer daño a nadie”, manifestó el hermano de María.

El Tribunal dispuso que Zabala reincidió en el delito y fue denunciado en ocasiones anteriores por casos de violencia machista. En este sentido, además de la pena, tendrá que realizar un tratamiento psicosocial con perspectiva de género.

Según los testigos, esa noche Ojeda recibió llamadas de manera constante y por eso entienden que el acusado se quiso encontrar con ella. Luego de la desaparición de la víctima, Zabala no volvió a contactarse con la familia. Los testigos que se presentaron para declarar, plantearon que Ojeda sufría violencia machista por parte de Zabala y “volvía golpeada”.

“Veníamos con miedo porque podría haber recibido 25 años pero gracias a los testimonios se comprobó de que la verdad es que él la mató”, indicó Ojeda.