Piden la elevación a juicio de la causa por el doble femicidio de Monte Chingolo

El fiscal Jorge Rolando Grieco, a cargo de la UFI N° 2 de Lanús, solicitó la elevación a juicio por el doble femicidio de Cristina Iglesias y su hija Ada, ocurrido en Monte Chingolo a fines de marzo. Con el acompañamiento del abogado querellante, se espera que el juicio se realice durante el 2021. El fiscal imputó a Abel Alejandro Romero, quien era la pareja de Cristina, por el delito de “doble homicidio agravado por alevosia y por el vínculo mediando violencia de género”. 

Según la investigación entre el 22 y el 26 de marzo de este año, Romero “con intención de producir la muerte de Cristina Iglesias, con quien mantenía una relación de pareja” le clavó un cuchillo varias veces en la garganta al igual que a Ada, su hija de siete años. Esto ocurrió en el domicilio de la víctima, ubicado en Domingo Purita 4064 de la localidad de Monte Chingolo, Lanús. Luego de asesinar a ambas, cavó una fosa común en el fondo de la vivienda donde las enterró.

El abogado querellante, Mariano Lizardo, en diálogo con DiarioConurbano.com, adelantó que “los delitos son aberrantes” y que tanto él como la fiscalía pedirán prisión perpetua. “Nosotros acompañamos el pedido de elevación y el fiscal con esa calificación fue por lo máximo. No va a haber otra salida más que la prisión perpetua con todas las pruebas y pericias que hay”, explicó el letrado. 

En un principio el imputado intentó esconder el doble femicidio y le dijo a Dolores, la hija mayor de Cristina y quien comenzó a sospechar de Romero, que la mujer se había ido a comprar en bicicleta y no regresó. La hija mayor de la víctima se presentó en el domicilio de su madre luego de varios días de haber mantenido la comunicación por whatsapp, por donde recibió mensajes que no eran escritos por Cristina. 

“Él intentó esgrimir una hipótesis al principio y después lo confesó sin remordimiento ni arrepentimiento. Hay testigos de lo que fue ocurriendo, de que se quiso esconder después de matarlas, de que mandó mensajes desde el celular de Cristina mintiendole a la hija mayor de ella”, especificó.

Según la investigación, el imputado “realizó una serie de relatos inverosímiles y fantásticos” colocandose en el rol de víctima. Romero sostuvo que la asesinó porque Cristina lo empezó a violentar para mantener relaciones sexuales y que obró en una legítima defensa. “Se lo clavé en el cogote dos veces y ella se cayó al piso. Después se levantó Ada y gritó mamá. No sabía qué hacer, así que fui a la pieza y la maté”, declaró el imputado cuando le confesó a un Policía lo que había hecho.

Con respecto al desarrollo del juicio, el abogado opinó que “se intentará que el juicio se lleve a cabo con perspectiva de género”. “Pienso que con todas las pruebas que hay intentaremos mantener la calificación legal que tiene perspectiva de género y que demuestran las circunstancias del delito”, apuntó el letrado.

Las principales pruebas son la denuncia de Dolores sobre la desaparición de su madre, las llaves y el DNI de Cristina encontrados en la basura de la vivienda del imputado, las declaraciones de vecinos y familiares, las pericias, la actitud de Romero a favor del entorpecimiento investigativo, la limpieza que realizó el hombre para que no se encuentren las manchas de sangre, entre otras.