Piden investigar a dos fiscales de Lomas por espionaje ilegal y armado de causas

El fiscal General de Lomas de Zamora, Enrique Ferrari, pidió al juez federal Federico Villena que investigue al procurador bonaerense, Julio Conte Grand, y a los fiscales Sebastián Scalera y Pablo Rossi, ambos de Lomas, por el presunto armado de causas con la intervención de agentes de la AFI. La causa contra la familia Moyano y la que llevó a prisión a Jorge Castillo, el hombre fuerte de La Salada, aparecen como los ejemplos de este accionar denunciado. Aseguran que es la «pata bonaerense» del espionaje macrista.

La presentación Ferrari es, además, otro capítulo de la feroz interna desatada desde hace un año en la Fiscalía General de Lomas entre su titular y el adjunto, Sebastián Scalera. Esta disputa ha incluido denuncias cruzadas y la intervención de Conte Grand en respaldo de este último.

Ferrari se presentó este lunes en el Juzgado Federal de Lomas de Zamora donde Villena investiga el espionaje realizado durante el macrismo a dirigentes políticos y sindicales y agregó lo que muchos denominan “pata bonaerense” de la causa.

“El Fiscal General Adjunto, el Dr. Sebastián Scalera y sus secretarios a través de ´Unidad de Coordinación de Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Fiscalía General de Lomas de Zamora´ no sólo no han podido informar-en tiempo y forma-  sobre el contenido, estado y cantidad de las causas que tramitan ante esa Fiscalía, sino que, y peor aún habrían iniciado investigaciones con objetos de inclinarlas a sus intereses políticos y/o generando IPP con el fin de perseguir a políticos, sindicalistas, Magistrados y Funcionarios, (Doctrina de «Lawfare»), entre otros, en donde han participado Funcionarios de la Agencia Federal de Investigaciones de manera, cuanto menos irregular, en consonancia con lo denunciado por diferentes magistrados de Lomas de Zamora”, sostuvo Ferrari en su denuncia, a al que tuvo acceso DiarioConurbano.com.

El fiscal General de Lomas recordó que ante las denuncias de la relación de agentes de la AFI con los fiscales Scalera y Pablo Rossi y sus secretarios decidió disolver esa Unidad de Investigación, que tuvo en sus manos causas mediáticas como La Salada I y II y la que investigaba a la familia de Hugo Moyano y a otros dirigentes de Independiente.

Esa decisión fue rápidamente cuestionada e impugnada por el procurador Julio Conte Grand, quien terminó respaldado el accionar de Sebastián Scalera y Pablo Rossi.

Además Ferrari destacó que el ex director de Asuntos Jurídicos de la AFI Juan Sebastián De Stéfano,  fue uno de los agentes a los que el juez Luis Carzoglio acusó de un apriete para detener a Pablo Moyano.

En esa línea, subrayó que fueron los titulares de la AFI durante el macrismo, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, quienes “admitieron ante la Comisión Bicameral del Congreso Nacional haber enviado a sus agentes; los intermediarios fueron del Ministerio Publico Fiscal de Lomas de Zamora, conforme lo denunciara el Juez Carzoglio”.

Justamente fue Carzoglio quien, luego de ser separado de su cargo, denunció que en el apriete sufrido para avalar la detención de Moyano, pedida por el fiscal Scalera, contó con la participación de Sebastián Distéfano y Fernando Di Pasquale, agentes de la AFI, ligados al presidente de Boca Juniors, y de Fernando “El Chino” Cornes, del área de Inteligencia del Ministerio de Seguridad, vinculado con Gerardo Millman, funcionario de primera línea de esa cartera y dirigente del GEN en Avellaneda.

El fiscal General de Lomas impulsa de esta manera la investigación de la “pata bonaerense” del espionaje y armado de causas del macrismo a dirigentes políticos y sindicales. Los Tribunales de Lomas parece haber sido un lugar clave para esto.