Piden 8 años para un hombre que intentó violar a una joven en Lanús

Un jurado popular declaró culpable a un hombre de 43 años que invitó a dos hermanas a tomar cerveza a su domicilio e intentó abusar sexualmente de una de ellas. El hecho ocurrió en junio de 2020, en la localidad de Villa Barceló, Lanús Este. Ahora la definición final del monto de la pena quedará en manos del juez.

Los jurados declararon culpable al hombre por el delito de “abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa”. La fiscal Marcel Dimundo pidió una pena de 8 años y 8 meses de prisión.

El presidente designado del jurado popular informó la decisión tomada en la audiencia presidida por el juez José Ignacio Polizza, este viernes por la tarde. Por la mañana se habían escuchado los testimonios de profesionales que intervinieron en el marco de la investigación y de testigos ofrecidos por las partes. Por la tarde se realizaron los alegatos y la deliberación.

En los próximos días el juez Polizza deberá decidir el monto exacto de la pena por el delito por el que se halló culpable al hombre.

El hombre enfrentaba la acusación de abuso sexual con acceso carnal. Una de las hermanas relatódurante el debate a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 10 de Lomas de Zamora– haber sido agredida por el hombre.

El hecho

Según reconstruyó la fiscal Marcela Dimundo, en la madrugada del 20 de junio de 2020 el imputado M.A.C aprovechando que las hermanas A.V.B y V.B habían aceptado ir a su domicilio -en la calle Alvear de Villa Barceló, partido de Lanús- y de la situación de vulnerabilidad de la joven A.V.B quien se encontraba bajo los efectos del alcohol y estupefacientes, la tomó por la fuerza previo a manosearla en sus partes intimas y abusó de ella. “Ella en ningún momento prestó su consentimiento”, expresó Dimundo.

El jurado popular terminó decidiendo que el abuso sexual no se consumó pero sí que hubo una decisión concreta y un accionar del hombre para concretarlo.

El relato de la víctima

La denunciante, una joven que hoy tiene 21 años contó que salió a caminar con su hermana y en el camino se cruzaron con el acusado que circulaba en una moto. El hombre las invitó a tomar algo. Ellas aceptaron la propuesta y al rato los tres se juntaron en el domicilio del acusado.

“Primero nos quedamos afuera (de la casa) y después nos hizo pasar. Tomamos dos o tres cerveza y frizze”, relató la joven y luego agregó que pronto empezó a sentirse mal, mareada.  “Cuando me levanté de la silla sentí como si se me había bajado la presión. Fui al baño, él me siguió, y me agarró”, describió.

Contó frente a los integrantes del jurado popular que tomó cerveza y afirmó no recordar si la noche del hecho consumió drogas. 

“Mensajes desubicados”

La víctima dijo que era la primera vez que aceptaba ir a la casa de su vecino. Su hermana ya lo había hecho en otro momento porque era amiga de los hijos del imputado. Sin embargo, la chica contó que dos años antes el hombre le había enviado “mensajes desubicados”.

Luego fue el turno de la hermana de la víctima quien afirmó que el hijo del acusado fue su amigo de la infancia. “Fuimos porque era el padre de un amigo. Yo ya había ido otras veces y nunca pasó nada. Esa noche quedé mareada, me pesaba el cuerpo, no me daba cuenta de nada”, dijo.

La hermana de la chica abusada – dijo en el juicio – que su hermana estaba mal porque se había peleado con su novio y el acusado esa noche le decía que tenía que buscarse un hombre como él. Él  le tocaba la cara, “parecía que había onda”.

“Se fueron al baño y volvieron como a los ocho minutos. Mi hermana volvió y me dijo que quería ir a casa. Mucho no me acuerdo. Después ella apareció en la plaza”, recordó.