Piden 25 años de prisión para acusado de matar y hacer desaparecer a Érica Soriano

Soriano Erica

La fiscal de la causa por el femicidio de Erica Soriano, Marina Rocovich, pidió 25 años de prisión para el único imputado, Daniel Lagostena, quien fue pareja de la víctima al momento de su desaparición en 2010. La defensa pidió la absolución tras responder sobre los dichos de la fiscalía, la cual continuará su réplica el 3 de julio.

Con el comienzo de los alegatos por el juicio, ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) 9 de Lomas de Zamora, Rocovich señaló a Lagostena como autor del homicidio y desaparición de Erica Soriano, de quien se desconoce el paradero desde el 20 de agosto de 2010 y distinguió que, si el hecho hubiese sucedido dos años después, la caratula sería por “femicidio”. La investigación es por “Homicidio simple en concurso ideal con aborto, en el contexto de violencia familiar”, debido a que Erica estaba embarazada.

Según la fiscalía, Erica fue “privada de su vida” y fue “víctima de una conducta homicida”. Si bien el imputado había advertido que en el medio día del 21 de agosto, la víctima se había ido a la casa de su madre, ubicada en Villa Adelina, la fiscal refutó el testimonio de Lagostena dado que Erica nunca arribó al hogar de su madre, Esther Romero.

Rocovich sostuvo que Erica no abandonó el domicilio que compartía con Lagostena en el distrito de Lanús. En este sentido, remarcó que la cartera de la víctima –con la billetera, remedios, celular, entre otros objetos- se encontró en la casa del imputado. También determinó que en los allanamientos se encontraron fibras de la ropa de Erica en el hogar a leña de Lagostena.

La hipótesis que indicó la fiscal es que entre la noche del 20 de agosto y la mañana del 21, Lagostena habría asesinado a Erica con métodos que no se determinaron para luego desaparecer el cuerpo en el crematorio de Lanús. El imputado mantenía una relación muy cercana con Leonardo De Simone, quien le alquilaba el crematorio a la familia de Lagostena.

Entre los testimonios que se presentaron al juicio, hubo trabajadores del crematorio que sostuvieron que a Erica “la habían cremado” y que en el ambiente funerario “se rumoreaba que había sido De Simone”.

A su vez, Rocovich aseveró que la familia Soriano llamó a la víctima desde la 9 de la mañana del 21 de agosto y dejaron mensajes de voz en la casilla del celular de Erica. Con un informe de los mensajes se certificó que fueron escuchados desde el domicilio de la pareja, pero no hubo respuesta. Es por eso que la fiscal advirtió que si hubiera sido la víctima la que escuchó los mensajes, habría respondido.

También se hizo hincapié en la personalidad del acusado y la relación que mantenía con Erica. Un perito lo definió como narcisista, psicopático con agresividad reprimida y que muestra lo que quiere mostrar, pero oculta lo que no quiere que vean. Rocovich lo caracterizó como “un femicida escondido de amoroso y tranquilo”.

Se destacó la declaración de los testimonios allegados a Erica que enfatizaron que la víctima llegó a decir que su relación con Lagostena era un “calvario” debido a que el imputado era “controlador” y “celoso”. Laura Rama, amiga cercana de Soriano, había afirmado que Lagostena le controlaba los mails, los horarios de los boletos del colectivo, que no la dejaba maquillarse y que la había aislado de su entorno familiar.

Finalmente, la fiscalía resaltó el desinterés de Lagostena por encontrar a Erica que estaba embarazada de ocho meses cuando desapareció y el rechazo a efectuar la denuncia por búsqueda de paradero.

Por otro lado, desde la defensa exigieron la absolución tras rechazar las acusaciones de la fiscal y de la querella. En este sentido, los alegatos continuarán el 3 de julio con la réplica de Rocovich.